Exposición “Miquel Cardona, Quelus: Barcelona – París – Caracas“ en Barcelona  

Exposición “Miquel Cardona, Quelus: Barcelona – París – Caracas“ en Barcelona

La Biblioteca de Catalunya acoge, del 29 de julio al 2 de agosto, la exposición “Miquel Cardona, Quelus: Barcelona – París – Caracas”, una muestra que recorre la vida y obra del polifacético artista a través de las tres ciudades que marcaron su trayectoria. La exposición puede visitarse en el Espai Zero, de lunes a viernes de 9 a 20 h y los sábados de 10 a 14 h.

La exposición ofrece un recorrido por el trabajo de Miquel Cardona, desde sus inicios en Barcelona como ilustrador de libros y colaborador habitual de la mítica revista TBO, hasta su etapa en París, donde mantuvo su compromiso con la prensa catalana. La muestra culmina con su vida en Caracas, donde su obra se volcó en el estudio del folklore venezolano: creencias populares, juegos tradicionales e incluso prácticas de mágia.

Gracias a una generosa donación familiar, la Biblioteca de Catalunya conserva más de 500 piezas, muchas de ellas originales: dibujos a pluma, lápiz, pasteles, gouaches, caricaturas publicadas en la prensa, retratos, aucas, felicitaciones, figurines y carteles publicitarios.

Más allá de su aportación a la cultura gráfica catalana, la exposición también invita a reflexionar sobre el exilio como experiencia personal y creativa. Lejos de su tierra, Quelus no dejó de hacerse cargo de sus propias circunstancias, pasando de la reflexión dibujada a la enunciada mediante la palabra.

La exposición ha sido comisariada por Roser Insenser y Concepción Isern, de la Unidad Gráfica de la Biblioteca de Catalunya, con la colaboración del humorista gráfico e investigador Jaume Capdevila (KAP).

Sobre Miquel Cardona, Quelus

Miquel Cardona i Martí (Barcelona, 1903 - Caracas, 1964) fue dibujante, guionista, humorista gráfico y cartelista. Conocido artísticamente como Quelus —latinización abreviada de su nombre de pila—, solía firmar con este seudónimo acompañado del dibujo de una rosa, en homenaje a su esposa, Rosa. Fue hijo del reconocido taquígrafo Rafael Cardona i Mercader.

Realizó sus estudios generales en las Escuelas Pías de Barcelona y se formó en artes en el Polytecnicum y en la Escuela de la Llotja. Inicialmente firmaba sus obras con la inicial y el primer apellido, pero, para esquivar la creciente censura, adoptó definitivamente el seudónimo de Quelus.

Admirador de Xavier Nogués y Josep Obiols, la obra de Quelus muestra la influencia de estos dos artistas, aunque con el tiempo consolidó un estilo propio, de espíritu francés y muy característico de la época. Tras la Guerra Civil, se exilió en París, donde continuó su actividad artística y profundizó en el estudio del folklore. En 1947 se estableció en Caracas, donde se nacionalizó venezolano y se convirtió en una figura destacada en el ámbito del folklore local. Ejerció como subdirector del Instituto de Folklore de Caracas, institución que le dedicó una sala tras su fallecimiento. De manera póstuma, se publicó su obra Temas de folklore venezolano, considerada fundamental en este campo.

En los años treinta, Quelus fue uno de los dibujantes más prolíficos de la revista TBO y colaboró con prácticamente todas las publicaciones catalanas de la época: Bella Terra, D’ací i d’allà, Cinòpolis, El Borinot, En Patufet, La Publicitat, Jordi, L’Esquella de la Torratxa, L’Estevet, La Mainada, Papitu, Virolet, entre otras.

Participó en numerosas exposiciones colectivas de dibujo humorístico, así como en muestras de pintura al óleo, a menudo con temática satírica. También ilustró libros infantiles, entre los cuales destacan 3 al Pol de Àngel Ferran y una adaptación infantil del Canigó de Jacint Verdaguer. Durante su exilio en París, colaboró con revistas de la diáspora catalana como Catalunya y Per Catalunya, al mismo tiempo que continuaba sus estudios sobre folclore. En Caracas, publicó esporádicamente en la revista satírica El Morrocoy Azul.

Quelus puede considerarse heredero de la línea clara, un estilo que se caracteriza por el uso de un trazo negro limpio y regular para delimitar personajes y escenas. Los decorados suelen tratarse con un realismo detallado, mientras que los personajes adoptan formas más caricaturescas.

 

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