Bibliografía

Benejam:

La mirada del ninotaire, Sa Nostra, Ciutadella, 2001.

Guiral, Antoni:

Del tebeo al manga, una historia de los cómics, Tomo 10, Torroella de Montgrí, 2013.

Navarro, Joan (prólogo):

Eustaquio Morcillón y Babalí, Colección Los archivos de TBO número 3, Ediciones B, Barcelona, 1990.

Segura, Rosa:

Ediciones TBO, ¿dígame? Memorias secretas de una secretaria, Diminuta Editorial, Barcelona, 2014.

Soldevilla, Joan Manuel:

"“Memorias de África”", TBO. Edición coleccionista. 1971, (entrega 18, volumen 19), Editorial Salvat, Barcelona, 2011.

VV.AA.:

El TBO de siempre, 12 volúmenes, Ediciones B, Barcelona, 2007-2010.

VV.AA.:

Historia de los Comics, 4 tomos, Toutain Editor, Barcelona, 1982.

VV.AA.:

Tebeos. Las revistas infantiles, Asociación Cultural Tebeosfera, Sevilla, 2014.

Las aventuras de Eustaquio Morcillón y Babali

Eustaquio Morcillón es un orondo cazador blanco que lleva en la cabeza un característico salacot y que vive sus rocambolescas aventuras en el África subsahariana con la ayuda de un inocente, servicial y bastante miedoso nativo negro llamado Babali (aunque en algunas ediciones recopilatorias recientes se ha acentuado la última vocal y se ha transformado en Babalí). En sus cacerías, Morcillón recurre con frecuencia a procedimientos un tanto extraños y complicados que, a pesar de algún contratiempo inesperado, suelen desembocar en el éxito.

La primera historieta de la serie en la que el protagonista aparece identificado con ese nombre es la titulada “Eustaquio Morcillón quiere cazar un par de monos vivos”, que se publicó en el cuaderno Historias cómicas de TBO, aparecido en abril de 1946 y que fue el 28º de los que integran la etapa sin numerar de la histórica revista. Sin embargo, unos meses antes, en la portada de Páginas amenas de TBO (número 22 de esta etapa, de octubre de 1945), se incluyó una historieta titulada “La cola elástica y defensiva” cuyo personaje principal, del que no se menciona el nombre, guarda un extraordinario parecido con Eustaquio Morcillón.

Esas dos historietas fueron firmadas por Benejam, el único dibujante que trabajó en esta serie, con guiones, al principio, de Joaquim Buïgas, editor y director de TBO. Tras su fallecimiento en 1963 tomó el relevo en este apartado Carles Bech, del mismo modo que se hizo con La familia Ulises. Pero las Aventuras de Eustaquio Morcillón, que ocuparon habitualmente la página 13, sólo se prolongaron hasta 1967, dos años antes de que Benejam abandonase el dibujo de forma definitiva. Sin embargo, muchas de esas historietas se reeditaron con posterioridad, incluso en varias ocasiones. En el nuevo TBO que Ediciones B publicó entre 1988 y 1998 aparecieron, junto a muchas reediciones de la serie, varias portadas nuevas firmadas por Segura.

La ambientación de la serie en tierras africanas resultaba un tanto inusual en TBO, publicación en la que siempre abundaron mucho más los entornos urbanos. Se trataba de una suave parodia de la figura del cazador blanco que aparecía en muchas novelas, películas e historietas de aventuras africanas de las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX como Allan Quatermain, Jungle Jim o Congo Bill. Pero el orondo Eustaquio Morcillón (que físicamente se parece a Ulises Higueruelo, el patriarca de La familia Ulises), aunque es un buen tirador, carece de la presencia y la heroicidad de sus modelos. Por ello recurre a extraños y complicados procedimientos para dar captura a sus presas, a veces con más éxito que otras. Cuenta siempre con la ayuda de Babali, un joven africano tan servicial como miedoso, que habla con evidente dificultad la lengua de su amo.

El humor ingenuo que dominaba la serie restaba importancia a los planteamientos en los que se basaba, que hoy consideraríamos políticamente incorrectos pero que en su día eran ampliamente compartidos por una sociedad en la que no se cuestionaba el colonialismo. A la ausencia de conciencia ecológica (con cierta frecuencia, el protagonista se proponía cazar animales vivos con destino a circos o zoológicos) se unía una concepción de los nativos africanos como seres ingenuos necesitados de la tutela del hombre blanco.

Personajes

Eustaquio Morcillón

Cazador profesional. A juzgar por su nombre es español, pero está asentado en el África subsahariana. Viste ropa de campaña y salacot. Su oronda figura parece hacer honor a su apellido. Excelente tirador, suele recurrir, sin embargo, a procedimientos inusuales para dar captura a sus presas.

Babali

Es un nativo africano que trabaja para Eustaquio Morcillón. Viste únicamente un pantalón rojo. Es tan inocente y servicial como miedoso. Su peculiar manera de hablar revela no sólo un conocimiento limitado del idioma de su amo sino también la relación de subordinación que mantiene respecto a él y al resto de hombres blancos.