El botones Sacarino

La serie nació con el título de El botones Sacarino, de “El Aullido Vespertino”, en el momento en que El DDT estaba a punto de hacer un cambio a revista de humor para adultos. Hasta el año 1967, Sacarino trabajaba en la redacción de un diario ficticio en historietas en las que evidenciaba su torpeza, su espíritu anárquico y su poca voluntad para hacer los encargos que le hacían. El ambiente de oficina siniestra se mantuvo en 1967, cuando El DDT cambió de orientación, convirtiéndose en una revista juvenil de Bruguera con el título de DDT. Desde entonces, con el título de El botones Sacarino, la serie se ambientó en la redacción de la propia DDT, con la aparición de algunos redactores reales. El personaje del director de la revista tenía inicialmente el rostro del director de publicaciones de Editorial Bruguera, Rafael González, pero éste le hizo cambiar a Ibáñez su rostro a partir de la cuarta entrega de la serie.

Las aventuras del Sacarino se concentran en los desmanes del personaje central, siempre causados por la mala suerte y su ineptitud, y que tienen como víctimas al director, sobre todo, y al presidente. El botones Sacarino es una de la series más famosas de Francisco Ibáñez, hasta el punto de que en 1975 Bruguera le dedicaría dos cabeceras: Sacarino y Súper Sacarino.

En realidad, Sacarino está claramente inspirado en Spirou y Tomás el Gafe (Gaston Lagaffe), dos personajes realizados por el humorista belga Franquin para el semanario Spirou.

Personajes

Sacarino

Un chico bonachón, relajado, no demasiado despierto e incluso bastante despistado, pero siempre predispuesto a cumplir con sus obligaciones. También es indolente y algo gandul, pero suele tener iniciativa e incluso es capaz de aplicarse en algunos inventos algo estrafalarios. Sin embargo, la buena voluntad no es suficiente y sus acciones, a causa de su incompetencia, suelen convertirse en actos vandálicos, de los que el director y el presidente de la redacción donde trabaja reciben la peor parte.

El director

Personaje sin nombre, director de la revista DDT. Es un hombre con muy malas pulgas que, a raíz de los desmanes de Sacarino, acaba siempre siendo víctima de la ira del presidente de la empresa.

El presidente

El empresario que dirige la editorial con mano de hierro. Suele ser objetivo de las tropelías de Sacarino e, indirectamente, de la ineficacia del director, a quien siempre echa la culpa de todo lo que ocurre en redacción.