Don Óptimo
Bibliografía

Escobar, Josep:

Lo mejor de Escobar, Colección Super Humor Clásicos, nº 5, Ediciones B, Barcelona, 2008.

Guiral, Antoni:

Los tebeos de nuestra infancia: La Escuela Bruguera (1964-1986), Magnum ; 7, Ediciones El Jueves, Barcelona, 2007.

Guiral, Antoni; Soldevilla, Joan Manuel:

El mundo de Escobar, Ediciones B, Barcelona, 2008.

VV.AA.:

Pitagorín y otros personajes inocentones, Clásicos del Humor, nº 37, RBA, Barcelona, 2009.

Don Óptimo

Don Óptimo, serie creada por Josep Escobar en historietas de una y a veces dos páginas, era un sujeto que siempre aplicaba máximas como “no hay mal que por bien no venga” y “la vida es bella”. Su optimismo inmarchitable, su vitalismo, la buena estrella y su radiante cara de felicidad le acompañaban en todas las historietas. Era capaz de ver el lado bueno de la vida incluso cuando le obligaban a fregar cientos de platos (comentaba que era divertido lavar platos y que sus manos quedaban limpias y finas gracias a ello). Tanto optimismo tenía que tener su contraste. Al poco tiempo de empezar la serie apareció su amigo don Pésimo, que representaba lo antagónico a la manera de pensar del protagonista. A don Pésimo todo le parecía mal y generalmente sus malos augurios se cumplían en su propia persona. Estos dos caballeros andantes, que no parecían tener una ocupación determinada, paseaban por la vida aplicando la máxima de don Óptimo de que todo se acabaría arreglando por muchas desgracias que les sucedieran. Y tenían razón, porque la viñeta final siempre albergaba un final feliz: recompensas inesperadas por sus acciones, premios de todo tipo, comidas gratis…

Personajes

Don Óptimo

Bajito y regordete, es un ser que rebosa vitalidad y jovialidad, que anda por la vida viendo siempre el lado bueno de las cosas, y al que el destino le depara una suerte extraordinaria. Algo inocente, sí, pero también pícaro cuando la ocasión lo requiere, es capaz de darle la vuelta a cualquier situación, por enojosa que sea, para vislumbrar la luz de la buena estrella.

Don Pésimo

Alto y delgado, parece un enterrador en excedencia que siempre ha de mostrar su carácter negativo y desesperado. Va siempre ataviado con traje y sombrero negros y luce un gran mostacho, lógicamente de pelo negro.