Casildo Calasparra
Bibliografía

Guiral, Antoni:

Los tebeos de nuestra infancia: La Escuela Bruguera (1964-1986), Magnum ; 7, Ediciones El Jueves, Barcelona, 2007.

Casildo Calasparra

Serie humorística que retrata en tono burlesco y satírico la relación de un joven matrimonio en la posguerra española. A Berta, la esposa, dictatorial y fría, dedicada a sus labores, le gusta representar frente a sus amigas una posición social mucho más alta de la que realmente disfruta, y para ello no duda en utilizar todo tipo de artimañas. Casildo, el marido, es el responsable de buscar el sustento de la familia, lo que hace ejerciendo toda clase de trabajos (lechero, cartero, trapero...), aunque la mayoría de veces trabaja como oficinista. El lado oscuro de Casildo es el intento constante de conseguir realizar sus obsesiones: ponerle unos bonitos cuernos a su mujer, salir de juerga con sus amigos y volver a casa sin que su esposa note sus memorables borracheras.

En esta serie es Berta quien ejerce violencia de género sobre Casildo. Las palizas que Berta propina a su esposo son siempre espectaculares, hasta el punto de que, a mediados de los años cincuenta, la censura franquista despertó de su siesta y obligó a atemperar el contenido violento de la serie.

Ángel Nadal, su creador, consiguió un cáustico retrato de una pareja que permanecía unida por imperativo “social, religioso y legal” en la España de posguerra. Los roles arquetípicos femeninos y masculinos que se muestran en Casildo Calasparra pertenecen a esa época y están inspirados en los tópicos sociales del momento, con la excepción de que la violencia sexista aquí se produce exactamente al revés de lo que solía ser habitual.

En 1951, con el nacimiento de la revista El DDT, subtitulada “Contra las penas”, inicialmente destinada a un lector más adulto, Casildo Calasparra pasó a formar parte del elenco de este semanario ya que el tono de sus entregas iba dirigido a mayores de edad.

Personajes

Casildo Calasparra

Doblegado por el fuerte carácter de su esposa, Casildo sufre sus constantes broncas y controles pero, aunque pequeño, el señor Calasparra también es algo “matón”, ya que, aunque entregado y complaciente, no duda en engañar a su mujer si la ocasión lo requiere y hay alguna falda o resaca de por medio.

Berta

La mujer de Casildo, dictatorial, celosa y exigente, atenta siempre a escalar en la pirámide de las clases sociales, hasta el punto de que sólo un caro y elegante modelito de París puede enternecerla.