• Autor: Vázquez
  • País: España
  • Origen: Revista El DDT, nº 133, Editorial Bruguera, Barcelona, 1953
  • Desaparición: 1969
  • Enlaces: Lady Filstrup, Tebeosfera, Wikipedia
Bibliografía

Guiral, Antoni:

By Vázquez. 80 años del nacimiento de un mito, Ediciones B, Barcelona, 2010.

Ramírez, Juan Antonio:

La historieta cómica de postguerra, Colección Memoria y Comunicación, Cuadernos para el Diálogo, Madrid, 1975.

Ángel Siseñor

El protagonista de esta serie es un hombre aparentemente corriente, que responde siempre a todas las situaciones con un sempiterno “Sí, señor” (única expresión que suele utilizar), con las consecuencias que ello conlleva. La serie aparecía originariamente en la página 3 de la revista El DDT, en un formato rectangular de tres tiras (a un tercio de página, aproximadamente). Como su nombre de pila indica, Ángel es un hombre “bueno” que nunca tiene un “no” para nadie. A excepción de la historieta del número 283 de EL DDT (1956) donde, tras emitir un “¡No, señor!”, el propio personaje busca un psicólogo creyendo que ha perdido la razón. En otra de sus entregas (El DDT, número 292, 1956), el personaje no pronuncia su consabido “Sí, señor”, pero utiliza diálogos, en una historieta en la que se ofrece para cobrar una deuda a su propio autor, Vázquez.

De nuevo, Vázquez evidencia que quien se deja llevar por los demás acaba errando y torciendo su destino. Ángel Siseñor se doblega a todo con tal de no llevar la contraria, un argumento que parece muy simple para tantas historietas, pero del que Vázquez supo sacar mucho partido, aportando brillantes anécdotas de puro surrealismo o de pura incorrección política, como cuando el personaje, para salvar a una mujer oronda que se está ahogando en la playa, acudió a una biblioteca y tomó prestado el libro La pesca de la ballena. La serie desapareció de El DDT en 1965, para reaparecer en Din Dan en 1969, realizada por otros autores de la editorial Bruguera.

Personajes

Ángel Síseñor

Es un personaje infeliz, una persona que no tiene un “no” para nadie y que, a fuerza de decir constantemente “sí, señor”, es conocido como Ángel Siseñor.