TBO (1917-1938)
Bibliografía

Alary, Viviane:

Historietas, cómics y tebeos españoles, Presses Universitaires du Mirail, Tolouse, 2002.

Benejam:

La mirada del ninotaire, Sa Nostra, Ciutadella, 2001.

Castillo, Montserrat:

Grans il·lustradors catalans del llibre per a infants, BC/ Barcanova, Barcelona, 1997.

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Cuadrado, Jesús:

Diccionario de uso de la historieta española, 1873-1996, Compañía literaria, Madrid, 1997.

Delhom, José María:

Catálogo del tebeo en España (1865-1980), Círculo del Cómic y del Coleccionismo, Barcelona, 1989.

Delhom, Josep Maria; Navarro, Joan ; Colectivo 9º Arte:

Catálogo del Tebeo en España. 1915-1965, Club Amigos de la Historieta, Barcelona, 1980.

Freixes, Sergi; Garriga, Jordi:

Els últims invents de Ramon Sabatés, Viena Edicions, Barcelona, 2008.

Gasca, Luis:

Los cómics en España, Editorial Lumen, Barcelona, 1969.

Girat, Lluís:

Els dibuixants de TBO. Dibuixos originals 1917-1960, Plumilla Publicitat, Sabadell (Barcelona), 1995.

Guiral, Antoni:

“TBO: viñetas populares”, en TBO, Edición coleccionista. 1972 (entrega 1, volumen 1), Editorial Salvat, Barcelona, 2011.

Guiral, Antoni:

Del tebeo al manga: Una historia de los cómics, volumen 8, Panini Comics, Torroella de Montgrí (Girona), 2011.

Martín, Antonio:

Apuntes para una historia de los tebeos, Ediciones Glénat, Barcelona, 2000.

Martín, Antonio:

Historia del Cómic Español: 1875-1939, Colección Comunicación Visual, Editorial Gustavo Gilli, Barcelona, 1978.

Mas Peinado, Ricard:

Els artistes catalans i la publicitat (1888-1929), Parsifal Edicions, Barcelona, 2002.

Moreno Santabárbara, Federico:

TBO 75 años, Ficomic, Barcelona, 1992.

Segura, Rosa:

Ediciones TBO, ¿dígame? Memorias secretas de una secretaria, Diminuta Editorial, Barcelona, 2014.

VV.AA.:

Tebeos. Las revistas infantiles, Asociación Cultural Tebeosfera, Sevilla, 2014.

VV.AA.:

Gran Catálogo de la Historieta. Inventario 2012. Catálogo de los tebeos en España. 1880-2012, ACyT Ediciones, [s.l], 2013.

VV.AA.:

Historia de los cómics, Volumen 4, Toutain editor, Barcelona, 1982.

TBO (1917-1938)

Aunque no fue la primera de su género ni mucho menos, TBO ha sido la más longeva y popular de las revistas de historietas españolas, hasta el punto que de su nombre deriva la palabra “tebeo”, que designa a todas las publicaciones de su clase. Su trayectoria como publicación periódica se prolonga desde 1917 hasta 1998, y aún hoy aparecen con cierta frecuencia ediciones que reeditan sus páginas más exitosas. Sus editores originales, bajo diferentes fórmulas jurídicas, estuvieron al frente de la misma hasta 1983.

Su primera época, que finalizó en 1938 como consecuencia de las dificultades derivadas de la Guerra Civil, dio comienzo el domingo 11 de marzo de 1917, cuando salió a la calle el primer número editado por el impresor barcelonés Artur Suárez Roca. Uno de sus colaboradores, el periodista y dramaturgo murciano Joaquín Arques Escriña, fue quien sugirió el nombre de TBO, acrónimo de “te veo” que quizás aluda al juego del escondite o, simplemente, al propio hecho de mirar sus páginas. El uso de acrónimos y juegos de palabras era muy frecuente en las cabeceras de aquellos años, como KDT, KKO, PBT y otras, pero parece que Arques pudo inspirarse en una revista lírica estrenada en el Teatro Noviciado de Madrid el 29 de abril de 1909 y titulada precisamente T. B. O., cuyo argumento transcurría en la redacción de un periódico a punto de lanzar su primer número. Arturo Lapuerta era el autor de la música de esa obra, con texto de Eduardo Montesinos y Ángel Torres del Álamo.

Inicialmente, TBO tenía muchos más textos que dibujos, y la presencia de primitivas historietas era únicamente testimonial. Donaz se encargó de ilustrar íntegramente el primer número, con textos sin firma probablemente escritos por Arques. Estaba impreso en tinta azul, al igual que los ocho siguientes. En el número 3 se incorporó Urda, dibujante que colaboró asiduamente con TBO hasta dos años antes de su muerte en 1974. Urda fue el director artístico de la publicación entre 1918 y 1922, cuando fue relevado por Opisso, y creó el personaje del niño TBO vestido de marinero.

Sin embargo, las ventas de esos primeros números no fueron las esperadas y Suárez decidió vender la cabecera, que fue adquirida por Joaquim Buïgas Garriga, un joven aficionado al periodismo y a la literatura que acababa de regresar a Barcelona tras pasar varios años en Argentina. Buïgas, que al cabo de cierto tiempo se convirtió en yerno de Suárez, renovó la publicación a partir de su número 10: aumentó sus dimensiones hasta alcanzar su formato definitivo, incorporó la bicromía (negro y rojo) en la mitad de sus páginas y dio más protagonismo a las historietas gráficas, una de las cuales ocuparía la portada. También incorporó el característico diseño de la cabecera, creado por Opisso, que se convirtió en emblema no sólo de la revista, sino también de la propia empresa editora.

En el número 233, publicado en 1921, aparecieron los primeros globos de texto o bocadillos en esta publicación, en la que las historietas iban ocupando progresivamente más espacio en detrimento de las páginas de texto. La nómina de colaboradores se amplió con dibujantes españoles como Tínez, Méndez Álvarez, Nit, Cabrero Arnal, Salvador Mestres, Rapsomanikis (en realidad era griego pero estaba afincado en Barcelona), Serra Massana, Moreno, Díaz, A. Utrillo, Escobar, Soriano o Benejam, pero también con historietas de autores extranjeros como George McManus, Louis Forton, Aristide Perré, Maurice Cuvillier, Otto Soglow e incluso Wilhelm Busch, aunque se borraba su firma. En los guiones Félix Tomasetti colaboró junto a los ya mencionados Arques y Buigas. Las primeras historietas en color aparecieron en el número 943, que se puso a la venta el 5 de julio de 1935.

Esa apuesta por las historietas gráficas cosechó un extraordinario éxito: en 1932, la tirada de TBO alcanzó los 110.000 ejemplares y, dos años después, los 150.000. Además de los números ordinarios, cada año se publicaba un almanaque navideño con portada a color, casi siempre ilustrada por Opisso. El último de estos almanaques, el correspondiente a 1938, volvió a distribuirse al año siguiente con la nueva fecha sobreimpresa. La empresa lanzó asimismo otras publicaciones, la mayoría con el anagrama TBO en su portada como reclamo y ocasionalmente en alianza con la Editorial Bauzà.

Prueba de ese éxito es la canción Yo quiero un tebeo, con música de Francisco Codoñer (que firmaba como Maestro Lito) y letra de su esposa, Mercedes Belenguer (que utilizaba el seudónimo de M. Godoy), y que se estrenó en el Teatro Circo Barcelonés el 15 de noviembre de 1930 interpretada por Pepita Ramos “la Goyita”. También fue grabada en disco. Dicha canción alcanzó una notable repercusión, lo que propició que otros artistas de variedades la incluyesen en sus repertorios y la llevasen por toda España. Uno de ellos fue Alady, que ofreció una versión sicalíptica en los teatros barceloneses durante la Segunda República. Además de esa grabación de “La Goyita”, existen varias más, entre ellas una de 1932 cantada por Trini Avellí y Antonio Palacios que presenta algunos cambios en la letra.

En esta primera época, el humor de TBO no era tan blanco e inocente como el que caracterizaría a la publicación años después. Los guiones de Joaquim Buïgas y los dibujos de autores como Opisso o, muy especialmente, Méndez Álvarez, contribuían a que el tono de la revista fuese más mordaz e incisivo que en épocas posteriores. Algunos de los pocos personajes y secciones fijos de TBO como Los grandes inventos de TBO, De todo un poco, Visiones de Hollywood o Melitón Pérez surgieron en esta primera época.

Tras el estallido de la Guerra Civil, la empresa fue colectivizada por miembros de la Escuela Nueva Unificada, integrada por pedagogos de UGT y CNT, que mantuvieron a Buïgas en la dirección con la condición de que la última página de cada número se dedicase a una sección elaborada por ellos, Floreal. Dicha sección, que se presentaba en posición invertida respecto al resto de la revista para dar la sensación de que se trataba de una publicación independiente si el ejemplar se miraba por detrás, apareció entre los números 1.006 (del 23 de septiembre de 1936) y 1.043 (del 30 de junio de 1937) con el subtítulo de “Revista infantil semanal bajo el signo de la Escuela Nueva Unificada”. Sin embargo, salvo una columna con textos de contenido pedagógico, el resto de la página se dedicaba a chistes e historietas sin ninguna intencionalidad política o educativa especial, en su mayoría ilustrados por Benejam.

TBO mantuvo su precio inicial de cinco céntimos de peseta hasta su número 199, publicado el 7 de diciembre de 1919, en que pasó a ser de diez céntimos. En el número 939 (7 de junio de 1935) el precio ascendió a quince céntimos, pero volvió a bajar a diez en el 943 (5 de julio de 1935) y se mantuvo así hasta el número 1.000 (12 de agosto de 1936), cuando de nuevo pasó a costar quince. Las dificultades derivadas de la Guerra Civil motivaron las sucesivas subidas del período final de esta etapa: veinte céntimos en el número 1.072 (2 de febrero de 1938), veinticinco en el 1.075 (23 de febrero de 1938), treinta en el 1.083 (20 de abril de 1938), cuarenta en el 1.090 (8 de junio de 1938), cincuenta en el 1.094 (6 de julio de 1938) y setenta en el 1.097 (27 de julio de 1938), el último publicado antes de la entrada en Barcelona de las tropas franquistas el 26 de enero de 1939.

Principales colaboradores: Joaquín Arques, Benejam, Joaquim Buigas, Wilhelm Busch, Cabrero Arnal, Maurice Cuvillier, Díaz, Donaz, Escobar, Louis Forton, Méndez Álvarez, George McManus, Salvador Mestres, Moreno, Nit, Opisso, Aristide Perré, Rapsomanikis, Serra Massana, Otto Soglow, Soriano, Tinez, Félix Tomasetti, Urda, A. Utrillo.

Principales series: Los grandes inventos de TBO, De todo un poco (Urda), Melitón Pérez (Benejam), Visiones de Hollywood.