La Campana de Gràcia
  • Origen: 08/05/1870
  • Desaparición: 12/10/1934
  • Numeración: Se editaron 3.403 números, más una colección de calendarios que aparecían cada año entre 1876 y 1925. En 1872 fue suspendida y apareció con una nueva cabecera, L'Esquella de la Torratxa, durante cuatro números. Ésta también fue suspendida y aparecieron cuatro números más con el título de La Tomasa hasta recuperar su cabecera y numeración normales. En 1874, suspendida de nuevo, volvieron a aparecer cuatro números bajo el título de L'Esquella de la Torratxa.
  • Medidas: 415 × 300 mm.
  • Formato: Revista
  • Editor: Llibreria Espanyola
  • Idioma: Catalán
  • País: España
  • Periodicidad: Semanal
  • Enlaces: Col.lecció digitalitzada (ARCA), Humoralart, La Ciberniz, Viquipèdia
Bibliografía

Cadena, Josep Maria:

"Revistes i publicacions d’humor en català 1841-1939", Il.lustradors a Catalunya, Nadala Fundació Jaume I, Barcelona, Any XXIX, 1995.

Capdevila, Jaume:

La Campana de Gràcia (1870-1934). La primera publicació catalana de gran abast, Pagés, Lleida, 2014.

Peralta Ruiz, Gemma:

"Les Capçaleres de La Campana de Gràcia. Símbols i iconografia", Comunicació. Revista d'anàlisi, Vol 29, p. 68-86, 2 novembre 2012.

Torrent, Joan; Tasis, Rafael:

Història de la premsa catalana, 2 vol., Bruguera, Barcelona, 1966.

La Campana de Gràcia

La revista La Campana de Gràcia, editada en Barcelona desde mediados de 1870 hasta finales de 1934, fue la primera publicación de gran difusión escrita en catalán y también la publicación satírica más longeva de la historia de la Península Ibérica. Con sus sesenta y cuantos años de vida, La Campana es un hito del periodismo satírico.

El primer número fue publicado el 8 de mayo de 1870. Bajo el título de la cabecera se podía leer «Semanario bilingüe. Dará una campanada cada semana. Si se venden muchas tocará a rebato». Desde su aparición La Campana contó los números a golpe de badajo, así pues cada ejemplar de La Campana de Gracia se consideraba una "campanada". La Campana de Gràcia, de ideología republicana y anticlerical, consiguió rápidamente el favor popular, lo que permitió que su editor fuese introduciendo mejoras para afianzar la publicación. Esto convirtió a La Campana en una de las publicaciones con más difusión de su época. Su principal público eran las masas de obreros y trabajadores catalanas, a los que la ideología progresista de la revista incitaba contra el sistema monárquico de la Restauración.

Repasando la historia de La Campana de Gràcia encontraremos a menudo referencias a L'Esquella de la Torratxa. Esta otra revista nació para salvar a La Campana de una suspensión gubernativa. En abril de 1872 la monarquía de Amadeo de Saboya estaba a punto de caer y se había proclamado el estado de sitio por culpa de un nuevo levantamiento carlista. En esas circunstancias, el gobierno decidió suspender la publicación. El número 106 de La Campana fue prohibido y resonó la frase de su editor diciendo: "¿No quieren oír la campana? ¡Pues van a escuchar el cencerro!" y la siguiente semana apareció L'Esquella de la Torratxa (Es decir “El cencerro del torreón”), con los mismos colaboradores y dibujantes y los mismos formato, tamaño y composición que La Campana. Cuatro números después L'Esquella también fue prohibida y apareció bajo el nombre de La Tomasa (nombre de otra famosa campana de Barcelona). Finalmente se pudo restablecer la publicación de La Campana hasta que, poco antes de la Restauración borbónica, la revista volvió a tropezar con la censura y fue suspendida de nuevo en el número 241 del 8 de noviembre de 1874. Se volvió a la táctica de editar L'Esquella, que se publicó de nuevo durante cuatro números. Una tercera vez, a principios de 1879, se repitió la suspensión pero, en aquella ocasión, López siguió editando las dos revistas. Desde ese momento, la historia de las dos publicaciones se mezcla y confluye ya que compartieron editor, director, escritores, dibujantes e imprentas hasta el 1932. Aquel año cambiaron de propietario y, si bien La Campana dejó de aparecer en 1934, L'Esquella sobrevivió toda la guerra hasta la llegada de los nacionales a Barcelona en enero de 1939.

Durante más de sesenta años la situación social y política catalana cambió y La Campana acompañó a la sociedad catalana en este cambio. Por eso se hace difícil resumir su historia. La tirada inicial fue de 3.000 ejemplares y en pocos meses ya había llegado a los 5.000. En cinco años el tiraje se situaba en una media de 10.000 ejemplares, y en 1888, en el número 1.000, la tirada ordinaria estaba sobre los 22.000 ejemplares semanales. En 1903 constan 30.000 ejemplares semanales para La Campana y 22.000 para L'Esquella. Son cifras de récord si tenemos en cuenta la población y el elevado nivel de analfabetismo de la época.

Más de la mitad de su existencia La Campana de Gràcia fue dirigida por Josep Roca y Roca, que dejó el cargo en 1907, poco después de publicar el número 2.000 de la revista, por desavenencias con Antoni López, hijo del fundador y editor de la revista Inocencio López, que murió el 22 de septiembre de 1895. Antoni pasó al frente de la Librería Española y el negocio editorial e introdujo, poco a poco, varias mejoras en las dos publicaciones.

Entre la larga lista de los periodistas y colaboradores de la revista encontramos a Eduard Aulés, Conrad Roure, Rossend Arús, Valentí Almirall, José Verdú, Josep Barbany (Pepet del Carril), Prudenci Bertrana, Márius Aguilar (Paradox), Gabriel Alomar, Joan Serra y Constansó (Jep de Jespus), Antoni Rovira i Virgili (Wifred), Julio Francisco Guibernau (C. Gumà), Josep Burgas (Fra Noy), Joan Puig i Ferrater, Ángel Samblancat, Joan Maragall , Santiago Rusiñol, Ángel Guimerá, José Nakens, Ferran Canyameres, Domènec de Bellmunt, Lluís Capdevila, Ángel Pestaña, Francisco Madrid, Lluís Companys,¡ o Josep María Massip.

Los dibujantes se convirtieron no sólo en uno de los principales reclamos de la revista sino también en una de sus más importantes señas de identidad. Solo por su colección de dibujos La Campana de Gràcia ya se podría considerar una de las joyas de la prensa satírica en todo el mundo. En los primeros años Tomás Padró se ocupó casi exclusivamente de la ilustración de la revista. A su muerte lo sustituyó Apel.les Mestres y, más adelante, antes del cambio de siglo, encontramos a artistas como Manuel Moliné, Ramon Miró, Josep Lluís Pellicer, Marià Foix, Jaume Pahissa, Ramón Escaler, Oleguer Junyent, Llorenç Brunet y Joan Pellicer Montseny, entre muchos otros. Con el cambio de siglo se fue renovando paulatinamente la plantilla de dibujantes, donde podemos destacar a Josep Costa alias Picarol (que fue el dibujante más prolífico de la revista a lo largo de más de treinta años), Opisso, Apa, Bon, Bagaria, Xirinius, Pascual Capuz, Xavier Gosé, Passarell o Nicanor Vázquez.

En los últimos años, después de la muerte de Antoni López en 1931, sus herederos se vendieron la cabecera, que pasó a ser editada por el partido político ERC. La revista modificó su formato y fue más política que satírica, publicando artículos de los principales líderes de ese partido. En esa breve etapa dibujaron autores como Bartolí, Escobar, Roqueta, Tísner, Cabrero Arnal, Ramiro Mondragón, Anem, Alloza o Shum. La revista fue prohibida por las autoridades a raíz de los hechos de octubre de 1934. Así terminaba la historia de una de las publicaciones más importantes de la prensa catalana.

Principales colaboradores: Alloza, Angoletta, Arteche, Apa, Bal, Martí Bas, Bagaria, Bartolí, Josep Blanco Coris, Bon, Bosch, Brunet, Cabrero Arnal, Calsina, Capuz, Ramon Casas, Ángel Cerezo Vallejo, Cornet, Dameson, Ramon Escaler, Escobar, Marià Foix, Gaston Ry, Xavier Gosé, Grapa, Oleguer Junyent, Joan Llopart, Ricardo Marín, Albert Mestre, Apel.les Mestres, Salvador Mestres, Ramon Miró, Manuel Moliné, Mondragón (Món, Del Río, M), Arturo Moreno, Nel.lo, Niu, Ricard Opisso, Ramon Padró, Tomàs Padró, Jaume Pahissa, Passarell, Josep Lluís Pellicer, Joan Pellicer Montseny, Josep Costa, Picarol, Marcel.lí Porta, Antoni Roca, Josep Robert, Roig, Roqueta, Exoristo Salmerón, David Santsalvador, Vicent Segrelles, Shum, Solé-Boyls, Tísner, Nicanor Vázquez, Xirinius, Yda.