L'Esquella de la Torratxa
  • Subtítulo: Periódich humorístich, il.lustrat y literari
  • Origen: 19/01/1879
  • Desaparición: 06/01/1939
  • Numeración: La colección normal, editada entre 1879 y 1939 cuenta con 3.096 números, más una colección de 39 calendarios que se editaron anualmente entre 1889 i 1925, más uno que se editó en 1932. Entre los números 2.428 y 2.429 pasan cinco meses a causa de una suspensión del gobierno; en esos meses de 1925 L'Esquella se edita bajo la cabecera de La Campana de Gracia, entre sus números 2939 y 2950, además de dos números el 2 y el 9 de octubre que se editaron bajo el nombre de La Rambla. Además hay cuatro números editados en 1872, cuatro números más editados en 1874 y dos en 1879 en los que sucede justo lo contrario: L'Esquella sustituye a La Campana.
  • Medidas: 278x192 mm.
  • Formato: Revista
  • Editor: Llibreria Española: Innocenci López (1879-1895) / Antoni López (1895-1931) / Rafael López(1931-1936)
  • Idioma: Catalán
  • País: España
  • Periodicidad: Semanal
  • Enlaces: Colección digitalizada (ARCA), El web negre, Humor a l'art, Wikipedia

Artículos:

Bibliografía

Cadena, Josep Maria:

Els alcaldes de Barcelona en caricatura, La Campana, Barcelona, 1993.

Cadena, Josep Maria:

"Revistes i publicacions d’humor en català 1841-1939", Il.lustradors a Catalunya, Nadala Fundació Jaume I, Barcelona, Any XXIX, 1995.

Capdevila, Jaume:

L'Esquella de la Torratxa (1879-1939). Seixanta anys d'història catalana, Efadós, El Papiol, 2013.

Capdevila, Jaume:

La Campana de Gràcia (1870-1934). La primera publicació catalana de gran abast, Pagés, Lleida, 2014.

Espina, Wifred:

Un siglo de humor en Catalunya, El Correo Catalán, Barcelona, 1979.

Lletget López, Isabel:

"Memòries de la família Lletget López (1872 · 1942)", Revista Bibliográfica de Geografía y Ciencias Sociales, vol. XII, núm. 718, 2007.

López Ruiz, José María:

Un siglo de risas. 100 años de prensa de humor en España, Libris, Madrid, 2006.

Passarell, Jaume:

Homes i coses de la Barcelona d'abans, Pòrtic, Barcelona, 1969.

Solà i Dachs, Lluís:

L'Esquella de la Torratxa, Bruguera, Barcelona, 1969.

Solà i Dachs, Lluís:

L'humor català, 3 vols., Bruguera, Barcelona, 1972.

Torrent, Joan; Tasis, Rafael:

Història de la premsa catalana, 2 vol., Bruguera, Barcelona, 1966.

L'Esquella de la Torratxa

L'Esquella de la Torratxa es una de las publicaciones más importantes del panorama periodístico español. Se publicó de forma ininterrumpida durante sesenta años justos, más de tres mil números desde enero de 1879 hasta la semana anterior a la entrada de las tropas franquistas en Barcelona en enero de 1939. Por sus páginas pasaron la gran mayoría de los dibujantes de prensa de su tiempo y también sirvió de tribuna de algunos de los nombres más notables de nuestro periodismo. La gran variedad de artistas que acogió convierte la colección de esta revista en un vasto mosaico de la evolución de los estilos artísticos y, especialmente, del arte de la caricatura.

La revista consiguió una rápida y elevada difusión entre el público catalán y se consolidó en el liderazgo de la prensa popular durante todo el siglo XIX. A pesar del elevado índice de analfabetismo (en 1870, la población de la España peninsular que no sabía leer ni escribir sobrepasaba el 75%) y la dificultad añadida de ser escrita en catalán, un idioma entonces prohibido en la enseñanza y la cultura, L'Esquella conseguía vender cada semana miles de ejemplares, introduciendo de forma natural el catalán en miles de hogares.

En realidad L'Esquella había nacido en 1872 para sustituir a otra revista muy popular y crítica con el poder, La Campana de Gracia, que había sido prohibida por el gobierno. Su editor, Innocenci López, para seguir publicando La Campana con el mismo equipo, le cambió el nombre por L'Esquella de la Torratxa (la traducción del título vendría a ser algo así como "El cencerro del torreón", y es una parodia del título de la otra revista, referente a la campana que sonó en el campanar de la villa de Gràcia durante una revuelta popular) que duró cuatro números. En 1874 se repitió la jugada: de nuevo La Campana fue prohibida y apareció L'Esquella. Y finalmente, en 1879, volvió a pasar lo mismo pero, cuando La Campana pudo publicarse de nuevo, el editor decidió seguir haciendo las dos revistas. Es aquí donde empieza realmente la historia de la revista, ya que los ocho números anteriores realmente deben considerarse parte de la colección de La Campana. L’Esquella de la Torratxa se convirtió en la revista más popular de entre las satíricas catalanas, una verdadera institución. Así L'Esquella convivió con La Campana compartiendo editor, director, redacción y dibujantes, e incluso llegó a sobrevivirla, puesto que La Campana dejó de aparecer en 1934 y L'Esquella se publicó hasta 1939, unos días antes de la entrada de los franquistas en Barcelona.

La historia de la revista es muy larga y abarca diferentes épocas. Siempre fue editada por la familia López, primero por Inocencio López Bernagossi, después por su hijo Antonio López Benturas, y finalmente por su nieto Rafael López Llausàs, lo que le confirió estabilidad editorial y un fuerte carácter republicano, que era la ideología de los propietarios. En los años de la Guerra Civil la revista fue incautada y editada por el Sindicato de Dibujantes Profesionales. Durante sus primeros treinta años de vida fue dirigida por Josep Roca y Roca, periodista de prosa encendida que cuando dejó las revistas de López intentó crear una nueva revista de gran calidad, titulada La Campana Catalana. Roca fue un gran periodista y político republicano que dejó su huella en la prensa catalana.

Las críticas políticas que L'Esquella realizaba a través de la caricatura fueron muy punzantes y se preocupó especialmente por la política municipal barcelonesa, siendo por ejemplo muy crítico con el alcalde Rius y Taulet durante la Exposición Universal de 1888 o con los gobernadores civiles de las primeras décadas del siglo XX. A través de las páginas de la revista se pueden recorrer los principales hechos de la historia catalana, desde la Restauración hasta la Segunda República. La revista luchó encarnizadamente con la censura y fue suspendida y castigada en numerosas ocasiones. Para sustituir a la misma, el editor editaba la misma revista con la cabecera La Rambla. O, también, durante la dictadura de Primo de Rivera, en un momento en que el editor no consiguió ningún permiso para hacer una nueva publicación, pasó todos los colaboradores de L'Esquella a La Campana de Gracia, aumentando el número de páginas. La revista también se preocupó mucho de la parte cultural, la música y el arte, y publicó reseñas de libros, obras de teatro y exposiciones, con crónicas firmadas por los principales especialistas en el tema.

La lista de periodistas y escritores que colaboraron en las páginas de L'Esquella sería muy larga, los principales nombres de la literatura y el periodismo progresista pasaron por ella en un momento u otro. Cabe destacar figuras como Serafí Pitarra, Conrad Roure, Albert Llanas, Santiago Rusiñol, Prudenci Bertrana, Antoni Rovira i Virgili, Gabriel Alomar, José Burgas, Julio F. Guibernau, Lluís Capdevila, Juli Vallmitjana, Francesc Pujols, Domenec Guansé, Ramon Vinyes o Francisco Madrid, entre muchos otros.

Las caricaturas publicadas en la revista llegaron a alcanzar grandísimas cuotas de difusión y popularidad. Tanto es así que tan sólo el hecho de publicar un dibujo en L'Esquella abría a los artistas muchas otras puertas profesionales. Casi podríamos decir que prácticamente todos los artistas catalanes de la época llegaron a publicar en ella. Incluso encontramos la anécdota que un joven Pablo Picasso envió varios dibujos a la revista y que tan sólo le publicaron un par (en el Almanaque de 1899) y desestimaron la publicación del resto. Así pues, la lista de dibujantes que en un momento u otro colaboraron en la revista es también muy larga pero, por encima de todo, hay que destacar los que publicaron en ella de forma más asidua o los que hicieron aportaciones más notables a su colección como Apel·les Mestres, Manuel Moliné, Ramon Miró, Josep Lluís Pellicer y Marià Foix durante el siglo XIX y Picarol, Apa, Opisso, Mondragón, Bon, Capuz, Nicanor Vázquez, Bosch, Brunet, Guasp, Escobar, Tísner, los dos hermanos Jou, Pahissa, Yda, Shum, Roca, Vinyes o Dameson a lo largo del primer tercio del siglo XX.

Sea como sea, L'Esquella de la Torratxa es hoy un hito de la prensa satírica en todo el territorio de la Península Ibérica. Fué una publicación mítica, de gran valor periodístico y artístico, una publicación que acogió a los principales artistas de su tiempo, que retrató con mordacidad la actualidad, que combatió la censura y, sobretodo, que nos ha dejado una colección de caricaturas magistrales en sus páginas.

Principales colaboradores: Adofont, Alloza, Alpresa, Amyc, Angoletta, Arteche, Apa, Azpiazu, Bal (Antonio Balagué), Martí Bas, Bagaria, Joan Baixas, Mateu Balasch, Bartolí, Josep Blanco Coris, Bon, Bosch, Brunet, Cabrero Arnal, Calsina, Castanys, Capuz, Ramon Casas, Ángel Cerezo Vallejo, Cornet, Dameson, Ele, Ramon Escaler, Pedro Ériz, Escobar, Marià Foix, Fradera, Gaston Ry, Xavier Gosé, Grapa, Juan Gris, Xavier Güell, Oleguer Junyent, Joan Llopart, Ricardo Marín, Albert Mestre, Apel.les Mestres, Salvador Mestres, Ramon Miró, Manuel Moliné, Mondragón (Món, Del Río, M), Arturo Moreno, Narro, Nel.lo, Niu, Nogués, Nonell, Ricard Opisso, Oxymel, Ramon Padró, Koki, Tomàs Padró, AºWº, Jaume Pahissa, Pal, Passarell, Josep Lluís Pellicer, Joan Pellicer Montseny, Josep Costa, Picarol, Eusebi Planas, Marcel.lí Porta, Quelus, Antoni Roca, Josep Robert, Lluís Roig i Enseñat, Roqueta, Exoristo Salmerón, David Santsalvador, Vicent Segrelles, Shum, Solé-Boyls, Tísner, Nicanor Vázquez, Xirinius, Yda.