Jordi (Bruguera)
Bibliografía

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Guiral, Antoni:

Los tebeos de nuestros padres: La Escuela Bruguera (1964-1986), Ediciones El Jueves, Barcelona, 2007.

Larreula, Enric:

Les revistes infantils catalanes de 1939 ençà, Edicions 62, Barcelona, 1985.

Riera Pujal, Jordi:

El còmic en català. Catàleg d'àlbums i publicacions (1939-2011), Ediciones Glénat, Barcelona, 2011.

Jordi (Bruguera)

En plena transición política, cuando la sociedad catalana expresaba en las calles su voluntad de recuperar las instituciones de autogobierno y restaurar el uso de la lengua catalana en todos los ámbitos, la todopoderosa Editorial Bruguera sacó al mercado, coincidiendo con la celebración de Sant Jordi de 1978, la revista en catalán Jordi. Fue un proyecto de poco éxito, pero es innegable que suponía una apuesta interesante. Marcó las limitaciones del mercado catalán del momento, pero a la vez mostró algunos de los posibles caminos a seguir posteriormente, cuando el cómic catalán se hizo más viable comercialmente (a partir de las primeras promociones de niños educados en catalán en los colegios, y del fenómeno manga y su promoción de la mano de su popularidad televisiva).

El clima de efervescencia política y reivindicativa de esos años animó a los directivos de Bruguera a poner a prueba las posibilidades de ese producto, como hicieron con el TBO, que sacó en aquellos años algunos especiales en catalán. Sin embargo, es necesario recalcar que la iniciativa de la editorial no se limitó a traducir productos ya elaborados de la factoría Bruguera sino que contó con historietas creadas específicamente para la ocasión que surgieron del entusiasmo de muchos dibujantes de la casa, animados e ilusionados por poder publicar, la mayoría de ellos, en su lengua por primera vez. Decimos la mayoría porque Josep Escobar, que creó los personajes de En Met i la Quima, ya había sido un prolífico autor en revistas catalanas de antes de la guerra como L’Esquella de la Torratxa o Papitu. También Raf había publicado unos años antes en L’infantil-Tretzevents una serie de aventuras, Les aventures d’en Jordi, pero los suyos eran casos excepcionales.

A finales de los años setenta el mercado editorial de cómics en catalán estaba dominado por las revistas Cavall Fort y Tretzevents y por las ediciones de los álbumes de los clásicos de la historieta franco-belga. La apuesta estética y ética de estas producciones suponía una notable oposición a la propuesta de Bruguera, mucho más lúdica y comercial, y, más allá de alguna excepción, eran dos mundos refractarios entre los cuales no existían vasos comunicantes que pudieran potenciar un mercado escaso y reducido, fiel pero poco comercial. La apuesta de Jordi supuso una tercera vía (un cómic en catalán con voluntad comercial) que no cuajó en su momento.

La revista, que ya desde su nombre (que homenajeaba a la revista Jordi publicada en 1928) marcaba una cierta tendencia folklorista que se mantenía en sus páginas, con profusión de barretines, pa amb tomàquet y mongetes amb butifarra (elementos típicos catalanes), fue, a pesar de todo, una buena propuesta en la que destacaron series como las que dibujaron Jaume Rovira, Ramon Sabatés (conocido por sus Inventos del TBO), Roberto Segura con En Ciset, Cassanyes con Cafetera Express News, Alfons Figueras, Vázquez, Víctor Mora, Carles Freixas y Enrich, entre otros. Una iniciativa interesante pero, desafortunadamente, anecdótica.

Principales colaboradores: Alfons Figueras, Ayné, Carles Freixas, Cassanyes, Enrich, Escobar, Ibáñez, Jaume Rovira, Raf, Ramon Sabatés, Roberto Segura, Vázquez, Víctor Mora.