Hermano Lobo
  • Subtítulo: Semanario de humor dentro de lo que cabe
  • Origen: 11/05/1972
  • Desaparición: 06/06/1976
  • Numeración: 213
  • Medidas: 36x29 cm.
  • Formato: Revista
  • Editor: Ediciones Pléyades. José Ángel Escurra.
  • Idioma: Castellano
  • País: España
  • Enlaces: Ciberniz, Consultable en línea, El trastero, Viquipèdia, Wikipedia
Bibliografía

Cadena, Josep Maria:

el Perich. Humor sin concesiones (1941-1995), Ediciones El Jueves, Barcelona, 2005.

Gironés, José Manuel:

La política española entre el rumor y el humor, Nauta, Barcelona, 1975.

Tubau, Iván:

El humor gráfico en la prensa del franquismo, Editorial Mitre, Barcelona, 1987.

Vilabella Guardiola, José Manuel:

Los Humoristas, Ediciones Amaika, Barcelona, 1975.

VV.AA.:

Lo mejor de Hermano Lobo, Temas de Hoy, Barcelona, 1999.

Hermano Lobo

En 1972 el boom del humorismo gráfico político se estaba gestando en los diarios y revistas de información. Las revistas de humor para adultos que existían en aquel momento (La Codorniz y Mata Ratos) dejaban espacio para que saliera una publicación con una actitud más beligerante y crítica con la sociedad española de la época. Por ello, Chumy Chumez sentía la necesidad de lanzar una revista diferente al mercado y lo consiguió con la complicidad de la misma editorial que estaba publicando la revista Triunfo, Ediciones Pléyades. Los posibles nombres que propusieron a la censura para la cabecera no fueron aceptados, hasta que finalmente Manolo Summers propuso el de Hermano Lobo. En mayo de ese año aparecía el semanario, con la ayuda de otros humoristas de renombre como Manuel Gila, Ops (El Roto), Forges y la aportación catalana del genial Jaume Perich. En la revista Triunfo (13/05/1972) el equipo inicial lanzó un manifiesto en que proclamaban sus intenciones: la nueva publicación quería ser un lobo que removería la placidez de esa “cabaña ovina a la que todos pertenecemos por nacimiento”.

La revista triunfó, lanzando 100.000 ejemplares a la calle que con el tiempo llegarían a ser 150.000. Su diseño, inspirado en la francesa Charlie Hebdo, dio cobijo también a diversos redactores que complementaban perfectamente la parte gráfica. La mayoría de los escritos, de José Luís Coll, Antonio Burgos, Emilio de la Cruz o Alfonso Prieto, entre otros, iban firmados con seudónimos. Por ejemplo, Manuel Vázquez Montalbán firmaba con el nombre de La Bella Encarna. Cabe resaltar la buena calidad del papel utilizado y que en la parte gráfica, aparte del uso de las viñetas, se utilizaban grabados o ilustraciones antiguas, collages y fotografías para usos satíricos y paródicos.

Los colaboradores, siempre jugando con la autocensura, ejercían una crítica radical llena de guiños y de complicidades con sus lectores. Se sorteaba la censura con imaginación para mostrar un humor cáustico y descreído con el poder. Desde la dirección se instigaba la audacia en los planteamientos humorísticos, y ésta conseguía conectar con una amplia generación de jóvenes universitarios, trabajadores de profesiones liberales o empresarios con nuevas ideas que querían cambios en las anquilosadas estructuras del franquismo.

Pero en el semanario se fueron acumulando tensiones personales e ideológicas que acabaron en una escisión de colaboradores. En ese momento, el empresario José Ilario hizo una oferta a tres puntales de Hermano Lobo (Jaume Perich, Vázquez Montalbán i Forges) para crear una nueva revista de humor, y el 4 de marzo de 1974 apareció Por Favor en los quioscos. La competencia de la nueva revista y el cambio de gustos de los lectores fueron hundiendo progresivamente la tirada hasta bajar a unos 20.000 ejemplares. Elnúmero 213 (1976) fue el último número de Hermano Lobo. En su testamento, la revista se declaraba laica, republicana y legaba sus bienes morales y espirituales a La Platajunta, que en aquellos momentos agrupaba a la mayoría de organizaciones políticas democráticas y antifranquistas.

Hermano Lobo significó para sus colaboradores una dignificación del oficio de humorista y un aumento importante de los emolumentos que solían recibir hasta aquel entonces. Con su conexión con los lectores y su alta calidad gráfica, está considerada una de las mejores revistas de la Transición.

Principales colaboradores: Amilibia, Antonio Burgos, Cándido, Carlos Luis Álvarez, Chumy Chúmez, Dodot, Forges, Francisco Umbral, Gila, José Luís Coll, Manolo Summers, Manuel Vázquez Montalbán, Manuel Vicent, Ops (El Roto), Ortuño, Perich, Quino, Ramón, Saltés, Vicent, Zamorano.