El Mundo Cómico
Bibliografía

Bori, Salvador:

Tres maestros del lápiz de la Barcelona ochocentista. Padró, Planas, Pellicer, Ediciones Librería Milla, Barcelona, 1945.

Bozal, Valeriano:

Ilustración gráfica del siglo XIX en España, Comunicación, Madrid, 1979.

Cuadrado, Jesús:

Diccionario de uso de la historieta española, 1873-1996, Compañía literaria, Madrid, 1997.

Gómez Aparicio, Pedro:

Historia del periodismo español, Editora Nacional, Madrid, 1974.

Martín, Antonio:

Los inventores del cómic español, 1873-1900, Planeta DeAgostini, Barcelona, 2000.

VV.AA.:

150 años de prensa satírica, Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 1991.

El Mundo Cómico

Es uno de los semanarios más populares que aparecen dentro de la multitud de publicaciones que surgieron en la época del liberalismo amadeísta. Sin ser de las más beligerantes contra el monarca saboyano, hacía un retrato cáustico de una sociedad, mitad revolucionaria mitad reaccionaria, llena de tics burgueses que se reflejaban tanto en la moda como en las nuevas costumbres sociales.

En su corta vida contó con varios directores, desde Arturo Cotarelo, coronel del regimiento de inválidos y hombre vinculado al mundo editorial, pasando por el popular autor teatral Miguel Ramos Carrión. Terminó sus días bajo la batuta de José Luis Pellicer, quien ejerció también como director artístico. Pellicer provenía de la prensa satírica catalana (La Campana de Gràcia y L’Esquella de la Torratxa).

Lo más importante de El Mundo Cómico fueron sus ilustradores humorísticos, de entre los que cabe destacar a Pellicer, Domingo, Perea, Mecachis y Cilla. José Luis Pellicer, como pintor frustrado que era, realizó unas ilustraciones muy realistas, representando generalmente escenas costumbristas que satirizaban a los diferentes estamentos de la sociedad. Apenas tocaba los temas políticos, pero sí a personajes singulares de la época como: “los lechuguinos”, “los cesantes” y “las nuevas ricas”. Por esto El Mundo Cómico, como pasó luego con Madrid Cómico y Barcelona Cómica, fue una publicación de textos incisivos y “monos” (como se denominaba a los personajes en aquella época) menos característicos que los que el público pudo disfrutar en La Flaca, La Mosca Roja y otras revistas de la época. Sólo Cilla y Mecachis hicieron auténticas caricaturas humorísticas, que alternaban con las ilustraciones de grandes dibujantes habituales en los seminarios ilustrados de la época como El Museo de las Familias, La ilustración Española y Americana o La ilustración Artística.

El Mundo Cómico fue perdiendo su público por la aparición de nuevos semanarios satíricos que proliferaron en esta década de 1870. Mantuvo, no obstante, un buen nivel de calidad gráfica y literaria hasta el último momento.

Gran parte de sus colaboradores pasaron luego al naciente Madrid Cómico que, aunque sin utilizar el color y con menos vistosidad, logró un gran éxito de lectores gracias a sus importantes colaboradores literarios y a los populares “cabezones” realizados por Cilla en sus portadas.

Una aportación importante de El Mundo Cómico, según Antonio Martín en su Historia del Cómic Español, es “el haber creado una serie de viñetas a doble página distribuidas generalmente en dieciséis cuadrículas y dibujadas por José Luis Pellicer”. Esto fue el origen de la historieta seriada, que luego sería habitual en nuestros tebeos y cómics españoles.

Principales colaboradores: Cilla, Domingo, Mecachis, José Luis Pellicer, Perea.