EL PAPUS Cuando el humor podía ser delito

Era un Papus muy feo, negro, con cuernos y unos dientes con ganas de morder que asustaban. Este Papus, dibujado por Sniff (Joan Barjau), era un símbolo muy apropiado para una revista satírica que nacía con hambre de crítica, de hincarle el diente a la realidad y destripar disfraces y máscaras, desnudar a los reyes y sus séquitos, que tenía ganas de vivir y reír. Pero como era una simple y frágil revista de papel –era otro siglo– realizada por personas, también era neurasténica, es decir, que sufría tristeza, cansancio, temor y emotividad. Y es que, en una dictadura, esta práctica de la libertad de expresión que representa la sátira puede granjear muchos lectores, pero también causa rechazo entre los poderosos y, por consiguiente, amenazas, castigos y, en general, un inevitable estado de incertidumbre. Una situación que, en el caso de nuestra revista, se prolongó semana tras semana durante muchos años, tantos –y alguno más– como duró la Transición.


Sus páginas fueron, número a número, expediente a expediente, suspensión a suspensión, testimonio comprometido y arriesgado de la actualidad de una época de cambios decisivos. El Papus, junto con Hermano Lobo, Por Favor, Mata Ratos, Butifarra!, El Jueves… escribió y, sobre todo, dibujó, un relato de la Transición, una narración ácida, parcial, combativa pero real que pide a gritos, mordiscos y risotadas la recuperación en nuestra memoria colectiva para la historia de la cultura popular.

 

Esta exposición fue concebida por Tanta Tinta, comisariada por Pepe Gálvez y producida por el Col·legi Oficial de Periodistes de Catalunya. Nuestro agradecimiento a todos ellos por haberla cedido para Humoristan.

Breve biografía de El Papus (1973-1987)

 

El Papus nació el 20 de octubre de 1973 y vivió 14 años, durante los cuales aparecieron 596 números entre ordinarios y especiales. Inicialmente fue publicada bajo el sello de Elf Ediciones, que era propiedad de Javier Godó; desde el número 45 pasó a serlo por Ediciones Amaika S.A., empresa de la que formaban parte Xavier de Echarri Moltó, Carlos Navarro, Óscar e Ivà –que más tarde sería sustituido por Gin– aunque en realidad se mantuvo en la órbita de los Godó. Su trayectoria se inició con una tirada de 110.000 ejemplares, que se fue incrementando entre secuestro y secuestro hasta su punto álgido en marzo de 1976 con cifras de ventas que varían según la fuente pero que rondaban los 200.000 ejemplares. El EGM (Estudio General de Medios) certificó 1.250.000 lectores. Dos años más tarde, las ventas bajaron hasta la cifra de 62.000. De periodicidad semanal, excepto en sus últimos dos años de existencia, en los que se convirtió en mensual, la revista empezó con 32 páginas para pasar posteriormente a 40, de las cuales 8 se imprimían a todo color en forma de cuadernillo central.


Entre otros reconocimientos, en 1978 recibió el Premio Yellow Kid a la mejor revista internacional de cómics, concedido por el entonces muy prestigioso festival italiano de Lucca.

Portada


Publicación:

El Papus

, 1973

portada


Publicación:

El Papus

, 1975

portada


Publicación:

El Papus

, 1985

Érase una vez


En el nacimiento de El Papus confluyen la necesidad social, la posibilidad política, la existencia de referentes, la voluntad creativa de los autores y el binomio de riesgo y rentabilidad editorial. De la necesidad y posibilidad del humor gráfico son testimonio el surgimiento por aquel entonces de un buen puñado de publicaciones de este género. Hermano Lobo fue la primera, en 1972, en romper el monopolio de la vieja La Codorniz, y lo hizo siguiendo el modelo de la francesa Hara-Kiri… bueno, en realidad, de Charlie Hebdo, su sucesora. Hara Kiri había nacido el 1 de septiembre de 1960, fundada por François Cavanna, con la colaboración de, entre otros, Fred, Lob y Reiser –en seguida se incorporaría Georges Wolinski–, y en su séptimo número adoptó el subtítulo de “Bête et Méchant” (“Idiota y Despreciable”). Esta línea rompedora y sanamente irreverente ya estuvo presente en Barrabás, revista nacida en 1972 bajo el impulso de Óscar, Ivà, Echarri y Navarro que supo convertir el humor sobre deporte en una crítica corrosiva de las estructuras políticas que lo parasitaban, y con su éxito hizo posible el nacimiento de El Papus.

portada


Publicación:

Hara Kiri / Hara-Kiri

, 1974

página


Autor:

Reiser

portada


Autor:

Cesc


Publicación:

Hermano Lobo

, 1973

portada


Autor:

Gin


Publicación:

Barrabás

, 1973

El Papus visto por ellos mismos

 

El Papus tenía una redacción muy bestia, muy salvaje, donde se jugaba a fútbol y pegábamos tiros por la ventana, y hacíamos el indio tanto como podíamos… Pero allí había gente que hoy son directores de periódico y gozan de cargos importantes, y mira por dónde, se curtieron con nosotros, recién salidos de la academia, y después venían los partidos de fútbol, y las juergas, y las borracheras, ¿no? Era un ambiente muy divertido, muy bestia y muy salvaje, tanto el de Barrabás como el de El Papus.”

Ivà en una entrevista realizada por Jordi Soler en la revista Presència, el 23 de abril de 1989


¿Se miran al espejo los humoristas con el mismo ojo crítico con el que observan el mundo que los rodea? ¿Cómo contemplan a sus creaciones? ¿Cómo se ven como colectivo? ¿Asumen sus inevitables contradicciones? No hay, por ahora, estudios de ninguna universidad que respondan con certeza a estas preguntas. Ahora bien, aunque parcial, el testimonio de los creadores de la criatura sobre sí mismos es necesario para completar una visión poliédrica de un Papus vivo, cambiante, plural, que se reía de sí mismo y que sufrió la paradoja de ser excepcional con voluntad de normalidad.