• Nombre real: Miquel Solé i Boyls
  • Seudónimos: Calet, Gau, Miquelet, Boyls, Soleboyls
  • Barcelona (Espanya), 1903 - Barcelona (Espanya), 1977
  • País: España
  • Categoría: Ilustrador, Pintor
  • Enlaces: Bibliogoigs, Invaluable
Bibliografía

Capdevila, Jaume:

L'Esquella de la Torratxa (1879-1939). Seixanta anys d'història catalana, Efadós, El Papiol, 2013.

Capdevila, Jaume:

Papitu (1908-1937). Sàtira, erotisme i provocació, Efadós, El Papiol, Barcelona, 2014.

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Perucho, Joan:

Papitu, Editorial Tàber, Barcelona, 1968.

Solà Dachs, Lluís:

Papitu i les publicacions eroticosicalíptiques del seu temps, Ed.Duxelm, Barcelona, 2008.

Solà i Dachs, Lluís:

L'Esquella de la Torratxa, Bruguera, Barcelona, 1969.

Solé Boyls

Artista autodidacta. A parte de su obra pictórica, con uso preferente del óleo, se conoce a Solé Boyls por el hecho de haber sido el último director de uno de los más recordados sicalípticos que ha conocido nuestro país y que llevaba el nombre de Papitu.   

Solé Boyls debutó en 1921 en el semanario infantil La Mainada, cuyo redactor jefe era Joan Laguía, quien había sido uno de los fundadores del Sindicato Libre, al servicio de la patronal en su lucha contra el obrerismo. Cuando Laguía tuvo que dejarlo, porque lo buscaban para matarle, lo substituyó Avel·lí Artís en la dirección. En esta publicación, que salió durante dos años, Solé Boyls publicó unos pocos dibujos con la firma de Gau.

También dibujó en La Sardana, la publicación más importante y popular del mundo sardanístico, que duró bastantes años, desde 1921 hasta casi el principio de la guerra.

Otra de sus colaboraciones fue con L’Estevet, publicación fundada por Carrasco i Formiguera, en la que se dio la circunstancia de que también acabó dirigida por Avel·lí Artís.

Solé diseñó exlibris y también gozos (goigs), y, en esta vertiente, es curioso el gozo que hizo para sí mismo, que llevaba el título de Goigs a llaor del futur màrtir Miquelorum e Boylorum, ninotàire. Fue el impulsor, juntamente con Josep Alumà y Josep Morell, del Primer Saló del Cartell, y también se dedicó intensamente a la xilografía.

En cuanto a su obra pictórica cabe destacar el retrato que hizo del grupo de L’Or del Rhin (el recordado café que había en la Gran Via de Barcelona, al lado del cine Coliseum), durante una comida, en la que aparecieron Agustí Esclasans, Lluís Morató, Alfred Opisso, Joan Cortés y Francesc Serra, entre otros, y su participación en la Exposició de Primavera, celebrada en el Saló de Montjuïc durante la primavera de 1934, con un cuadro titulado La taula de treball.

Durante los primeros días de la Guerra Civil el Sindicato de Dibujantes Profesionales incautó varias cabeceras de prensa, entre ellas dos títulos tan míticos como L’Esquella de la Torratxa (semanario en el que Boyls también había publicado algún dibujo) y Papitu. El primero, como es sabido, siguió con éxito, pero Papitu fue un fracaso absoluto, porque quisieron cambiarle la esencia, desvergonzada y pseudoerótica, y el público dejó de comprarlo. Esta última etapa de la época de la guerra solo duró dieciocho números, dirigidos por Solé Boyls, quien tuvo el triste honor de firmar el certificado de defunción de la ya veterana revista, que él quiso justificar alegando a la mala calidad y la falta del papel.

Una vez terminada la guerra y en plena represión franquista, Solé, como tantos otros sospechosos del entonces horrible pecado del catalanismo, procuró pasar desapercibido y trabajó en un almacén hasta su jubilación.

Publicaciones:

La Mainada, La Sardana, L’Esquella de la Torratxa, L’Estevet, Papitu.