Sancha

Sancha fue uno de los ilustradores gráficos más inquietos de su época. Ante todo fue pintor y creador de escenas y situaciones populares, algo que se aprecia en sus viñetas humorísticas. Colaboró principalmente en publicaciones de Prensa Española como Blanco y Negro y ABC, pero también fue un importante cartelista y realizó trabajos para teatros parisinos. En la capital francesa colaboró en publicaciones sicalípticas y de humor como Frou-Frou o Le Rire. En Madrid fundó la revista ¡Alegría! en 1907. En esta época era ya un habitual de las páginas de Gedeón, donde colaboró hasta el final de la revista.

Francisco Sancha era sobrino del popular caricaturista Horacio Lengo y padre del también humorista gráfico y pintor José Sancha, quien vivió en el exilio después de la Guerra Civil. Aparte de sus dibujos de escenas costumbristas, en la pintura destacó como un gran paisajista. En su vida tuvo gran importancia su esposa, Matilde Padrós, con quien viajó a Londres, ciudad en la que residieron una larga temporada desde 1912.

Francisco Sancha fue muy popular como pintor y expuso en importantes muestras de España y Francia. En 1923 su exposición de pintura en Madrid fue inaugurada por el Rey Alfonso XIII. También colaboró en los Salones de Humoristas madrileños creados por José Francés. Curiosamente, destacó además como diseñador de muebles.

Durante la Segunda República sus chistes en los diarios El Sol y La Voz le hicieron merecedor de cierta popularidad. En 1936, algo olvidado y empobrecido, se retiró a Oviedo, donde colaboró asiduamente en la revista socialista Avance, por lo que tras la entrada de las tropas de Franco en aquella ciudad fue detenido. Posteriormente sufrió una muerte trágica.