Bibliografía

González Ledesma, Francisco:

Historia de mis calles, Planeta, Barcelona, 2006.

Guiral, Antoni:

Cuando los cómics se llamaban tebeos: La Escuela Bruguera (1945-1963), Ediciones El Jueves, Barcelona, 2004.

VV.AA.:

La novela popular en España, Robel, Madrid, 2001.

Rafael González

No resulta fácil introducir la figura de Rafael González, periodista, escritor, guionista y técnico editorial, y es que estuvo trabajando para Editorial Bruguera, según diversas fuentes, desde 1945 o 1946 hasta 1978. Media vida. Resulta complejo establecer la nómina de cargos que ocupó: director de publicaciones, director artístico, coordinador general de revistas, director de la agencia Creaciones Editoriales...

El primer dato profesional conocido de Rafael González se refiere a sus colaboraciones como periodista en diarios como La Noche o el barcelonés La Vanguardia, tarea que desarrolló en los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil. Su sobrino, Francisco González Ledesma, escritor y periodista también, cuenta en un texto publicado en el libro La novela popular en España (Ediciones Robel, Madrid, 2001): “González acababa de volver de su exilio en Francia (había sido condenado en rebeldía a doce años por ser periodista rojo-separatista y judaico-masónico) y se ganaba la vida como podía, entre otras cosas vendiendo carbón”. Estar represaliado como periodista por el régimen autoritario de Franco era lo mismo que no tener derecho a ejercer su profesión por lo que, para ganarse la vida, Rafael González escribió, a principios de los años cuarenta y bajo diversos seudónimos, varias novelas del Oeste y una colección de literatura popular, Superhéroes, publicada precisamente por Editorial Bruguera.

Entre 1945 y 1946 Rafael González fue contratado por Francisco Bruguera, quien le encargó una misión que no era sencilla: revivir una publicación como Pulgarcito, que había conocido unos años de cierto esplendor antes de la Guerra Civil. La plantilla de dibujantes, guionistas y colaboradores literarios que Bruguera había fichado en los años treinta y que habían formado un equipo muy cohesionado había desaparecido, pero los esfuerzos y contactos de Rafael González permitieron que a partir de finales de 1946 Pulgarcito volviera a los quioscos de una forma relativamente regular, con un equipo nuevo y joven compuesto básicamente por humoristas.

Existen ciertas dudas sobre si Rafael González fue el creador de ciertos personajes humorísticos de Bruguera. Francisco González Ledesma aseguró al respecto: “No, no creó a todos los personajes de Bruguera. Creó a todos los de Cifré. Pero, por ejemplo, todos los personajes de Peñarroya pasaban por mi tío, pero los creaba el autor. Los personajes de Escobar o de Jorge, como Doña Urraca, todos fueron presentados a mi tío, pero no los creó él. Él daba el visto bueno a todas las historietas, y todas las expresiones de los personajes eran suyas; los guiones no eran definitivos, y entre mi tío y Lladó [redactor en aquella época de Pulgarcito] les daban el último toque. Los diálogos sí se podría decir que eran todos suyos. Había una forma de lenguaje que unificaba a Pulgarcito, y eso era obra de mi tío, que también daba ideas para hacer historietas”. De hecho, Rafael González, un hombre muy serio a nivel personal, tenía una especial vis cómica como escritor, terreno en el que también firmó excelentes textos humorísticos bajo el seudónimo Afrodisio de Camembert. Las pocas series realistas nacidas en Pulgarcito antes de 1950 fueron creadas, y escritas al principio, por él mismo: El Inspector Dan (dibujada por Eugenio Giner), Silver Roy (con dibujos de Bosch Penalva) y Doctor Niebla, personaje creado por González en sus novelas de la serie Superhéroes (ilustrada por Francisco Hidalgo), que apareció como historieta en 1948 en las páginas de la revista de Bruguera El Campeón.

Pasaron los años, Pulgarcito revivió antiguos laureles y nacieron Súper Pulgarcito, El Campeón y algunas colecciones de cuadernillos con historietas de humor. En 1951 otro semanario se unió a la familia: El DDT contra las penas. En 1957 se produjo el cisma de Tío Vivo: Cifré, Conti, Escobar, Peñarroya y Eugenio Giner, cinco de los más importantes colaboradores de Bruguera, abandonaron la editorial para edificar su propia empresa y revista. La desaparición en las revistas de Bruguera de los autores citados, aunque breve (algo más de un año después, en 1958, los “cinco magníficos” volvieron a Bruguera), supuso la necesidad de encontrar a nuevos humoristas, entre otras cosas porque la oferta de revistas semanales aumentaba poco a poco: en 1958, por ejemplo, llegó Can Can.

Y Editorial Bruguera crecía y crecía. Rafael González seguía ostentando el mando en la redacción de revistas, pero también en la agencia de Bruguera, Creaciones Editoriales, empresa adlátere, por decirlo de alguna forma, que complementaba perfectamente a la editorial, creando historietas y chistes para el mercado extranjero y adquiriendo derechos de series publicadas originalmente en otros países.

Pero el tiempo transcurre, imperturbable, para todos. Y así, en 1978, un Rafael González de 68 años descubrió que había llegado al final de su trayectoria profesional, dejando a una Editorial Bruguera con síntomas de cansancio, retirándose en una fecha muy cercana a la de Francisco Bruguera y cerrando una larga época de luces y sombras. Rafael González fue un hombre controvertido y no se se ganó precisamente las simpatías de los autores a causa de sus enérgicas dotes de mando y de su capacidad de control, pero fue uno de los grandes trabajadores de la historieta española y un profesional íntimamente ligado a Editorial Bruguera.

Publicaciones: Águila Negra, El DDT contra las penas, Inspector Dan, La Noche, La Vanguardia, Pulgarcito (2ª época)

Series: Águila Negra (con dibujos de Ripoll G., 1948), El Inspector Dan de la Patrulla Volante (con dibujos de Eugenio Giner, Pulgarcito, 1947), Doctor Niebla (personaje creado por Rafael González en sus novelas de la serie Superhéroes, con dibujos de Francisco Hidalgo, El Campeón, 1948), Silver Roy (con dibujos de Bosch Penalva, Pulgarcito, 1947).