Pahissa
Pahissa Bibliografía

Artís, Andreu Avelí:

Retrats de Ramon Casas, pàg. 214, Edicions Polígrafa, Barcelona, 1970.

Bozal, Valeriano:

Ilustración gráfica del siglo XIX en España, Comunicación, Madrid, 1979.

Conde Martín, Luis:

El humor gráfico en España, Asociación de la Prensa de Madrid, Madrid, 2005.

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular. De la historieta y su uso, Editorial Sinsentido, Madrid, 2000.

Escala, Glòria:

"L'artista Jaume Pahissa i Laporta (Barcelona, 1846-1928)", Revista de Catalunya, Fundació Revista de Catalunya, Barcelona, 2006.

Gassó i Carbonell, Lluís:

50 dibuixants de Catalunya que formaren època (1867-1936), Editorial Glosa, Barcelona, 1981.

Mendoza, Cristina:

Ramon Casas, Retrats al carbó, Catàleg, pàg. 282, Editorial AUSA, Sabadell, 1995.

Torrent, Joan; Tasis, Rafael:

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VV.AA.:

El dibuix a Catalunya. 100 dibuixants catalans que cal conèixer, Pòrtic, Barcelona, 2004.

Pahissa

Jaume Pahissa, uno de los grandes paisajistas que ha dado Cataluña, nació en el barrio de Sants de Barcelona el 23 de abril de 1846 (aunque algunos sitúan el acontecimiento el día 25), en el seno de una familia procedente de Sant Feliu de Llobregat. Su padre era maestro carpintero y empresario de obras, y como falleció joven, y su mujer también murió al poco tiempo, su hijo quedó huérfano con apenas 12 años. El muchacho pasó a depender de un tío, Francesc Laporta, que era organista y maestro de escuela.

Mientras trabajaba como aprendiz de carpintero, al joven Jaume le gustaba pasear por los bosques que rodeaban Barcelona, por aquel entonces muy frondosos, admirando los árboles y los paisajes y dibujando todo lo que veía. Su tío le daba lecciones elementales de dibujo, y lo hizo entrar en el taller del conocido pintor Ramon Martí Alsina, donde Pahissa progresó rápidamente. Pronto realizó una exposición en la Sala Monter. La exposición tuvo muy buena acogida, y la repitieron en Els 4 Gats con dibujos de las calles de la vieja Barcelona.

En aquellos años de finales del siglo XIX y principios del XX, las clases pudientes, la “gente de orden” que vivía en la ciudad, gustaban de contemplar paisajes bucólicos con ovejas, prados verdes, pastores y árboles centenarios, y quedaban fascinados por las representaciones pictóricas de los cambios de estación, de las masias, las chimeneas y todo lo que representara aquello que el urbanismo les impedía tener. Partiendo de esta idea, es comprensible que los temas de los cuadros de Pahissa, a parte de su calidad, coincidieran de lleno con los gustos de sus compradores. En 1909 expuso en la Sala Parés, y en 1916, en las Galeries Laietanes, donde consolidó su fama, que ya había empezado a gestarse con los maravillosos dibujos al carbón que publicó a partir de 1880 en la magnífica revista de Francesc Matheu que se llamó La Il·lustració Catalana. Allí, además de los paisajes habituales, como Pahissa dominaba todos los aspectos del dibujo, también aparecieron retratos de personajes catalanes. Su tarea tambiénimplicaba realizar aleluyas, dibujos comerciales, colecciones de cromos (como una del Quijote, que fue reproducida en el libro Don Quixot a Barcelona) y también los caricaturescos  y humorísticos que publicó en muchas revistas satíricas que en aquel momento copaban el mercado como L'Esquella de la Torratxa, El Loro, La Mosca, La Bomba o La Tomasa y en otras de cariz más serio como La Ilustración Ibérica, Caza y Pesca o Iris.

Entre 1911 y 1915 realizó una serie de retratos para la revista Bibliofilia, que dirigía el eminente bibliófilo Ramon Miquel i Planas. Pahissa, sin embargo, también ilustró libros como Historia del Ampurdán, de Josep Pella i Forgas, libros infantiles de fábulas y el recopilatorio Contes de bibliòfil (1924).

Obtuvo premios en varias exposiciones, y medallas de honor, en los años 1891, 1894 y 1896, años en los cuales se lo empezó a conocer como el Gustave Doré español. También decoró la capilla del Hospital Clínico de Barcelona, y pintó los retratos para la Galería de Catedráticos de la facultad de medicina.

Como no podía ser de otra forma, la muerte lo sorprendió con el pincel en la mano, dando los últimos retoques a un cuadro de Santa Coloma de Cervelló, cuando le faltaba poco para cumplir 82 años. Pocos meses después, en abril de 1928, la Galería Arenas le dedicó una exposición póstuma.

Jaume Pahissa tuvo dos hijos. El mayor, Albert, también fue dibujante, y el segundo, Jaume, fue un músico y compositor muy conocido que tuvo que exiliarse como consecuencia de la Guerra Civil y murió en 1969 en Buenos Aires.

Publicaciones: El Loro, Forma, Hispania, La Bomba, La Campana de Gràcia, La il·lustració catalana, La Mosca, La Rondalla del Dijous, La Semana Cómica, L'Esquella de la Torratxa.