Bibliografía

Capdevila, Jaume:

L'Esquella de la Torratxa (1879-1939). Seixanta anys d'història catalana, Efadós, El Papiol, 2013.

Castillo, Montserrat:

Grans il·lustradors catalans del llibre per a infants, BC/ Barcanova, Barcelona, 1997.

Garcia Padrino, Jaime:

Formas y colores, la ilustración infantil en España, Ediciones de la Universidad de Castilla la Mancha, Cuenca, 2004.

Rius:

El Maestro Narro, Panorama, México, 2001.

Solà i Dachs, Lluís:

L'humor català, 3 vols., Bruguera, Barcelona, 1972.

Narro

En realidad, la carrera de Josep Narro como dibujante se centró principalmente en la ilustración editorial, especialmente la ilustración de libros infantiles. Su estilo de dibujo meticuloso, de figuras bien compuestas, de trazo detallista y a la vez expresivo y muy atento a la modernidad y a los recursos gráficos que se experimentan más allá de nuestras fronteras, le convirtieron en uno de los dibujantes más interesantes del mundo editorial de los años de la posguerra española.

Antes de la Guerra Civil se abrió paso como ilustrador hasta lograr encargos de las principales editoriales barcelonesas. Se había formado en la escuela de Bellas Artes de la Llotja barcelonesa, pero también realizó un viaje de estudios a París. Trabajó profusamente para editoriales como Seix Barral, Catalònia o Montserrat y a la vez participó en varias exposiciones. Logró la madurez como artista en el momento en que se desataba la Guerra Civil. Como todos los profesionales del momento, se afilió al Sindicat de Dibuixants Professionals de la UGT y participó en la confección de carteles y material gráfico durante la Guerra. Empezó aquí su faceta de dibujante satírico, que desarrolló en las páginas de las revistas Papitu y L'Esquella de la Torratxa de forma magistral. También durante la Guerra ilustró libros y participó en exposiciones, y hasta logró el premio Plana Doria en la Fira del Dibuix i Gravat de 1938.

Al fin de la Guerra se exilió a Francia, aunque regresó a Barcelona tras una estancia en el campo de prisioneros de Argelers-sûr-mer.

Su trabajo para editoriales como Janés o Juventud  definió un estilo de ilustración que se puso de moda en la España de los años 50, con múltiples emuladores e imitadores. En 1952 amplió sus horizontes laborales y se fue a México en búsqueda de mejor dignidad profesional y libertad. En 1961 fue galardonado con el premio Lazarillo de Ilustración.

Publicaciones: L'Esquella de la Torratxa, Papitu, Pont Blau.