Mariscal
Mariscal Bibliografía

Busquet, Jordi:

Cobi al descobert, Parsifal, Barcelona, 1992.

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Estudio Mariscal; El Tricicle (g):

The Cobi Troupe, Sis volums de còmic en català i en castellà, Editorial Plaza & Janés, Barcelona, 1991-92.

Heller, Steven:

Arte del cómic. Los cuadernos inéditos de los grandes artistas, Lunwerg Editores, Barcelona, 2012.

Mariscal, Javier:

Los Garriris, Ediciones Sins Entido, Madrid, 2011.

Mariscal, Javier; Trueba, Fernando:

Chico & Rita, Ediciones Sins Entido, Madrid, 2010.

Moix, Llàtzer:

Mariscal, Anagama, Barcelona, 1992.

Porcel Torrens, Pedro:

Clásicos en Jauja. La historia del tebeo valenciano, Edicions de Ponent, Onil (Alacant), 2002.

Riera Pujal, Jordi:

El còmic en català. Catàleg d'àlbums i publicacions (1939-2011), Ediciones Glénat, Barcelona, 2011.

VV.AA.:

10 Visions en historieta, Complot, Barcelona, 1987.

VV.AA.:

Diseño gráfico con Mariscal, Salvat, Barcelona, 2000.

VV.AA.:

Diploma d'honor, Autoedició, Barcelona, 1974.

Mariscal

Javier Mariscal abandonó los estudios de Filosofía y Letras en 1971, y dejó también la ciudad de Valencia donde los cursaba para trasladarse a Barcelona para estudiar Diseño Gráfico. En la capital catalana conoció a Nazario, Montesol, Roger, Max y Ceesepe, con los que fundó el colectivo El Rrollo Enmascarado, uno de los más recordados ejemplos de cómic underground. Años más tarde, Mariscal colaboró de nuevo con muchos de estos autores en la revista El Víbora.

Tras haber creado un personaje que no llegó a publicarse (Martorell), Mariscal se hizo notar en el panorama del cómic con la aparición de su serie más famosa: Los Garriris. Nacieron en 1974 en las páginas de De Qvuommic, una publicación de El Rrollo Enmascarado, y desde entonces han saltado a otras revistas (Nasti de Plasti, Star, El Víbora, Cairo, Disco Exprés) y a otros soportes como la ilustración, el diseño industrial o el merchandising. En 1975 dibujó uno de los primeros fanzines escritos en valenciano A Valènciaa, con el subtitulo de Tebeu Vice-degà del País Valencià. Con un dibujo más naíf que simple, de trazo anguloso y algo sucio, su estilo brut se dulcificó a partir de 1989, cuando creó el Estudio Mariscal y contrató a un equipo de colaboradores que le apoyan en su producción. Se perdió así el trazo más impetuoso, sucio e irregular del primer y más interesante Mariscal (el más inconformista y el más atrevido) que puede encontrarse en otras historietas de esa época como por ejemplo El señor del Caballito en el Bazar Jorgito, un tebeo promocional de 1977.

Con Los Garriris, Mariscal aportó a la historieta su visión más innovadora y vanguardista gracias a unos personajes entrañables que son, como él mismo ha reconocido en varias ocasiones, una versión psicodélica del universo Disney. En el cómic, tal vez el precedente más directo de Los Garriris sea la serie americana Krazy Kat de George Herriman, protagonizada por el gato titular y sus compañeros del desierto de Coconino County. Junto a George Herriman, otros referentes de Mariscal en el terreno de la historieta son Josep Coll, Robert Crumb, Saul Steinberg, Winsor McCay, E.C. Segar o el también valenciano José Sanchís. "El Pumby de José Sanchís es uno de los mejores tebeos que se ha hecho en la historia de España", explicaba Mariscal a EFE en junio de 2011. Mariscal cuenta que es disléxico, que le costaba leer de pequeño y que encima tenía dificultad para pronunciar algunos sonidos como por ejemplo la combinación gr, que pronunciaba “garri”. De ahí nació el nombre de Los Garriris. Tenía afición por la escritura automática, no le gustaba preparar los guiones (cosa que sorprendía a compañeros suyos del gremio, como Nazario), lo suyo era avanzar en la historia sin más, sin planificar.

Los tres protagonistas de Los Garriris son los ratones Fermín y Piquer y el perro Julián, tres criaturas que viven la vida despreocupadamente, reivindicando como forma de vida el hedonismo y la feliz inconsciencia de sus actos. Su principal objetivo es disfrutar de un buen día de playa o de una larga noche en una discoteca de moda. Así pues, si atendemos sólo a sus motivos para actuar, estos personajes tan modernos no están lejos de los que pasaron por las páginas de Bruguera de los 50 y los 60 y cuyo único objetivo vital era descubrir un tesoro oculto, recibir una fabulosa herencia o encontrar un boleto premiado en la lotería.

A diferencia de lo que ocurre con otros personajes del underground, las criaturas de Mariscal no tienen la agresividad habitual en estos cómics, motivo por el cual sus historietas no se impusieron fácilmente en el medio contracultural. Otra característica que confirma a Mariscal como un autor atípico es su capacidad para participar en revistas muy alejadas conceptualmente unas de las otras e incluso antitéticas en sus planteamientos, como por ejemplo El Víbora y Cairo. Lo que caracteriza a Mariscal no es el hecho de pertenecer a una escuela de la historieta o a otra, sino el formar parte de la modernidad.

Mariscal ha desarrollado una amplia carrera como artista plástico y como diseñador (ganó el Premio Nacional de Diseño en 1999), tanto en el terreno del diseño gráfico como en el del diseño industrial. Ha hecho carteles, logotipos, tipografías, mesas, esculturas, cerámicas, lienzos… Entre sus creaciones más recordadas está el taburete Dúplex (1980). Suyo es el cartel “BAR-CEL-ONA” creado para su ciudad de adopción, digno competidor del “I love NY” de Milton Glaser. En el terreno del cine destaca Chico & Rita (2010), una película de animación dirigida junto a Fernando Trueba. Pero sin duda su creación más internacional fue la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, el popular perro Cobi, cuyo estilo gráfico picassiano contrastaba con el tradicional estilo amable y convencional de las mascotas olímpicas al uso. Cobi era en realidad un claro hijo de la familia de Los Garriris, y más concretamente de Julián, el perro pescador.

El diseño de Cobi fue presentado el 15 de marzo de 1988 en la Fundació Miró de Barcelona, aunque en ese momento aún no tenía nombre (se barajaban nombres como “Coby”, “Jull” o “Jan”). La mascota generó una fuerte controversia en la sociedad desde el primer momento y fue calificada desde “divertida” hasta “horrorosa”, pasando por “innovadora” o simplemente “rara”. La polémica quedó bien reflejada en los medios de comunicación desde el día siguiente a su presentación en sociedad. Por un lado estaban los partidarios de la modernidad y de la renovación gráfica que representaba Mariscal y, por el otro, los que le acusaban de haber hecho simple y llanamente una mascota mal dibujada o directamente fea.

De este personaje se hizo una larga lista de merchandising y productos derivados, así como series de dibujos animados y álbumes de historieta, aunque dibujados por sus colaboradores con un estilo mucho más aséptico que el de los antiguos Garriris. El estilo de Mariscal se había edulcorado al hacerse mainstream. En 2004 irrumpió en el mundo de la literatura infantil con títulos como: Lula va al mar y Lula, ¿de quién es este bebé?.

Publicaciones: A Valènciaa, Ajoblanco, Cairo, De Qvuommic, Diagonal, Disco Exprés, El Jueves, El País, El Víbora, El Viejo Topo, La Vanguardia, Mata Ratos, Muchas Gracias, Penthouse, Playboy, Star, Vibraciones.

Principales series: The Cobi Troupe (1991), Los Garriris (De Qvuommic, 1974), Señor Mundo.