Manel
Manel Bibliografía

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Manel:

Manolo e Irene, Pendones del Humor; 76, Ediciones El Jueves, Barcelona, 1991.

Manel:

Manolo e Irene, Pendones del Humor; 89, Ediciones El Jueves, Barcelona, 1992.

Manel:

Manolo e Irene, Pendones del Humor; 102, Ediciones El Jueves, Barcelona, 1994.

Manel:

Manolo e Irene, Pendones del Humor; 125, Ediciones El Jueves, Barcelona, 1995.

Vilabella Guardiola, José Manuel:

Los Humoristas, Ediciones Amaika, Barcelona, 1975.

VV.AA.:

Cavall Fort. 50 anys de còmic, Fundació Cavall Fort, Barcelona, 2012.

Manel

La cantidad de historietas dibujadas confirma que Manel es un dibujante prolífico y todoterreno, capaz de tocar múltiples registros, desde el western (en trabajos de agencia) hasta la historieta blanca de influencia francobelga (en Cavall Fort), pasando por el cómic social, humorístico, erótico y hasta pornográfico (en El Jueves, El Papus y El Cuervo, entre otras revistas).

De pequeño le gustaba imitar tanto los dibujos de Vázquez y del primer Ibáñez como las viñetas de Hazañas Bélicas de Boixcar. Con estas influencias es lógico que Manel abordara indistintamente la historieta realista y la cómica y que, cuando el dibujante alcanzó su madurez, lo hiciera con una obra que está a medio camino de ambas corrientes.

Dibujante con gusto por el detalle, su estilo más reconocible es aquel en el que, partiendo de una base realista, se escora hacia lo humorístico a través de la distorsión. Tiene querencia por el trazo grueso y los personajes corpulentos físicamente, a los que retrata de un modo caricaturesco y, a menudo, grotesco. En cuanto a la temática, la obra más personal de Manel es aquella en la que se centra en el retrato erótico-humorístico de las relaciones de pareja y de sus desencuentros tal como ocurre en su serie más recordada: Manolo e Irene.

Manel empezó su carrera como profesional en 1961 en la agencia Selecciones Ilustradas dibujando páginas, encargándose de los fondos y entintando multitud de historietas, especialmente del oeste como Buffalo Bill, que publicó en el mercado sueco sin firma. En 1966 publicó en Mata Ratos y al año siguiente se incorporó a la revista catalana Cavall Fort con la serie El Nasi. Al año siguiente, y para la misma publicación, empezó una de sus obras más longevas: Els Cepats, que se estrenó en el número 89 y se despidió en el número 247 (fechado en 1973). “Recuerdo que el nombre de Els Cepats fue cosa del entrañable Albert Jané (director de la revista). Pasaron de ser dos tipos fornidos (dos ‘cepats’) a ser siempre el protagonista uno solo, el hijo”, explica el autor (Cavall Fort, 945-946, diciembre de 2001). Años más tarde regresó a la misma revista para firmar una aventura larga con guiones de María Novell: De Balaguer a Kum-Ram (1969). A lo largo de estas páginas seguimos las aventuras de dos jóvenes, Baruc i Rogeró, en un periplo lleno de periplos por el Mediterráneo de la época de Pedro II. Se trata de una aventura dibujada al más puro estilo de la historieta clásica francobelga, con ecos tanto de Johan y Pirluit como de Astérix, cosa que demuestra el buen hacer de Manel adaptándose a diferentes registros.

A finales de la década de los sesenta colaboró con las revistas Club del Humor, Drácula y Terror Gráfico, y en 1970 dibujó algunas entregas de la serie Delta 99, inicialmente firmada por Usero. A partir de 1972 empezó a darse a conocer con colaboraciones de mayor contenido sexual en revistas como Barrabás y El Papus, aunque la eclosión del Manel más explícitamente erótico o pornográfico llegó al convertirse en una de las firmas más visibles de revistas como Eh! (que impulsó y dirigió), Humor Sexy, Hara Kiri o El Cuervo, para la que llegó a dibujar varias portadas. Eran los años del destape en España, y su obra es un fiel reflejo de su tiempo.

En 1978 creó su serie más duradera y recordada, Manolo e Irene, que nació en las páginas de la revista El Papus para luego vivir una segunda etapa en la revista El Jueves, a partir de 1990, y de ahí recalar también en las páginas del semanario Puta Mili (a partir de 1992). Tras unas disputas profesionales y judiciales con la empresa Amaika, editora de El Cuervo, el autor creó una nueva revista de humor llamada Manolo e Irene. La serie Manolo e Irene retrata su época, los años de la liberación sexual, y es un reflejo de las relaciones de pareja y el modo en que casados, solteros o divorciados viven su sexualidad.

En El Jueves la serie se mantuvo hasta que, en opinión del editor, José Luis Martín, los personajes ya no enganchaban a los lectores: “Tenía razón”, reconoce Manel en una entrevista con Tebeosfera, “llevaba tiempo diciéndomelo. Estaba hecho un cutre yo. ‘Tío, que la juventud no entiende el Manolo...’”.

En la década de los 90 regresó al terreno de la historieta infantil animando dos nuevas series de humor blanco para Mini Mundo, un suplemento de historietas del diario El Mundo: Musculón (1994) y Ovnio (1996).

Publicaciones: A Tope, Barrabás, Cavall Fort, Comix Internacional + Ilustración, Creepy, Eh!, El Cuervo, El Jueves, El Papus, El Víbora, Mata Ratos, Penthouse Comics, Tele-Cómico.

Principales Series: Búfalo Bill (Selecciones Ilustradas, 1970), Delta 99 (Delta 99, 1970), El Nasi (Cavall Fort, 1966), De Balaguer a Kum-Ran (Cavall Fort, 1969), Els Cepats (Cavall Fort, 1967), Manolo e Irene (El Papus, 1978), Maneladas (Comix Internacional, 1982), Musculón (Mini Mundo,1994), Ovnio (Mini Mundo,1996).