Krahn
Bibliografía

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Krahn:

El año que vivimos olímpicamente, Glénat, Círculo de Lectores, [Barcelona], 1993.

Krahn:

Hilderita y Maximiliano, Kalandraka Ediciones, Sevilla, 2004.

Krahn:

Nosotros que nos quisimos tanto, Lumen, Barcelona, 2004.

Krahn:

Bichografías, Seix Barral, Barcelona, 2010.

Krahn:

L'any que vam viure olímpicament, Glénat, Círculo de Lectores, [Barcelona], 1993.

Krahn; Brossa:

El fuet de cent cues, Destino, Barcelona, 1988.

Krahn; Uribe:

El fiero Ugaldo, Ediciones B, Barcelona, 1989.

Krahn; Uribe:

Ugald el ferotge, Ediciones B, Barcelona, 1989.

Krahn; Uribe:

Los príncipes de piedra y otros cuentos, Fundación Santa María-Ediciones SM, Madrid, 1991.

Krahn

Los mundos imaginados por Fernando Krahn pueden ser poéticos, enigmáticos o inquietantes, y a veces incluso tenebrosos, pero siempre invitan a la reflexión sobre la vida y sobre los seres humanos. Y siempre, inevitablemente, dejan al lector la última palabra para interpretar el sentido de su obra gráfica. Sus trabajos se alejan del mensaje unívoco y cerrado para hacer del final abierto una sugerente y estimulante marca de estilo. Krahn propone ideas para que el lector tire de ellas y saque sus conclusiones. Gráficamente, su estilo puede oscilar entre lo barroco y lo minimalista, expresándose indistintamente y con igual soltura en blanco y negro o en color directo.

El recorrido vital de Krahn le confirma como una persona inquieta. Estudió tres cursos de Derecho pero cuando empezó a destacar lo hizo como escenógrafo teatral (premiado en 1961 por el montaje de El rinoceronte, de Eugène Ionesco). Fue cineasta y fotógrafo de artistas hasta que en 1962 abandonó su Chile natal para marcharse a Nueva York e iniciar una carrera como dibujante humorístico en revistas como Esquire, The New Yorker, Atlantic Monthly o The Reporter, y para firmar como autor e ilustrador más de cuarenta libros infantiles. En 1968 volvió a Chile donde, además de seguir colaborando con las revistas norteamericanas, empezó a participar en la revista Ercilla y siguió trabajando en su serie más famosa: Dramagrama. Cinco años más tarde, en 1973, se instaló en Sitges, población catalana en la que vivió el resto de su vida.

El mismo Krahn resumía su evolución artística en tres etapas que seguían este trayecto personal: sus inicios como dibujante en Chile (entre 1952 y 1962), su etapa profesional en Nueva York (1962-1973) y su consolidación en Europa (de 1973 hasta su fallecimiento).

En su etapa europea colaboró con publicaciones de Suiza, Italia, Holanda o Alemania, aunque el grueso de su colaboración fue para el diario La Vanguardia, de Barcelona. Su vinculación con la cabecera del Grupo Godó se remonta al 14 de febrero de 1984. Desde entonces publicó centenares de historietas así como ilustraciones para artículos de distintas secciones. Para el suplemento Ciencia (entonces dirigido por Jorge Wagensberg), colaboró con multitud de ilustraciones en las que lograba interpretar con sus dibujos conceptos abstractos y complejos.

En el suplemento dominical del mismo diario publicó nuevas entregas de Dramagramas, la obra cumbre de Krahn. Según el crítico de arte Juan Bufill: “Su mayor aportación como dibujante, humorista y atípico autor de cómic han sido sus Dramagramas. Son historietas gráficas y mudas, aptas para un público más amplio que el habitual del cómic” (La Vanguardia, 19 de febrero de 2010). Los Dramagramas, formada por entregas de una página en color directo, se mantuvieron durante 26 años. En total, esta serie de “narraciones sin texto”, tal como las llamaba Krahn, está formada por unas mil páginas sólo parcialmente recopiladas en álbumes.

Otra faceta importante de su carrera fue su trabajo como ilustrador de los cuentos infantiles escritos por su esposa y especialista en Literatura Comparada, María de la Luz Uribe. Entre los títulos de la pareja destacan: El primer pájaro de Piko-Niko o El viatge. Krahn también escribió algunos de los libros que él mismo ilustró, como por ejemplo Hilderita y Maximiliano. También con su esposa participó en TBO de Ediciones B (entre los números 3 y 14) con la serie ¡Romance del Fiero Ugaldo, que a todos les pone a caldo! (1988), un relato en verso más que una verdadera historieta.

Poco interesado por la obra de los dibujantes chilenos, Krahn recibió la influencia de artistas extranjeros. Su padre, un abogado y caricaturista de origen alemán, le hizo descubrir la obra de Wilhelm Busch. Fue una primera revelación pero no la única: “En 1946 llegó a mis manos el primer libro de Saúl Steinberg, el gran dibujante norteamericano de origen rumano, que me hizo ver que el dibujo humorístico no tenía por qué ser sólo explicar chistes. Se podían crear sensaciones y transmitir mensajes mediante el propio trazo", explicaba el mismo Krahn (La Vanguardia, 1 de mayo de 1992).

Publicaciones: Atlantic Monthly, Ercila, Esquire, La Vanguardia, Por Favor, TBO Ediciones B, The New Yorker, The Reporter.

Principales Series: Cave Cranium, Dramagrama, ¡Romance del Fiero Ugaldo, que a todos les pone a caldo!.