Juan Gris
Bibliografía

Bachollet, Raymond:

Juan Gris, il·lustrador: 1904-1912, Col·lecció Emilio Ferré / Raymond Bachollet, Fundació Caixa de Girona. Centre Cultural de Caixa de Girona, Girona, 2009.

Capdevila, Jaume:

Papitu (1908-1937). Sàtira, erotisme i provocació, Efadós, El Papiol, Barcelona, 2014.

Gaya Nuño, Juan Antonio:

Juan Gris, Polígrafa, Barcelona, 1985.

Robles Tardío, Rocío:

Juan Gris, Ediciones de la Central, Barcelona, 2009.

Santor Torroella, Rafael; Perucho, Juan; Cadena, Josep Maria:

Juan Gris, dibujos (Papitu), Editorial Táber, Barcelona, 1969.

Juan Gris

Decimotercer hijo de los catorce que tuvo el matrimonio formado por el vallisoletano Gregorio González Rodríguez y la malagueña Isabel Pérez Berasategui, que en Madrid regentaban una próspera tienda de objetos de regalo y a la vez papelería (establecida en la calle de Carretas). José Victoriano Carmelo Carlos González Pérez se convirtió en el célebre pintor cubista Juan Gris, seudónimo que adoptó en sus primeras realizaciones gráficas en Madrid y al que se mantuvo tan fiel a lo largo de su existencia que se superpuso a su verdadero nombre. Aquí sólo nos interesan sus actividades como dibujante, que realizó para sobrevivir y que se basaron siempre en el realismo, aunque hay algunos ejemplos que indican su orientación cubista.

Uno de sus primeros trabajos, aún residente en Madrid, fue el ex-libris que realizó para la editorial Pueyo, el cual firmó Gris y que puede situarse en 1915. Luego colaboró en Blanco y Negro y Madrid Cómico. Ilustró varios libros, entre los que el principal fue Alma de América, poemas indoespañoles de José Santos Cocano. En 1906 emprendió su primer viaje a París, con sólo 16 francos de capital, y, necesitado de dinero para subsistir, llevó a cabo ilustraciones y chistes gráficos para L’Assiette au Beurre, Le Cri de Paris, Le Charivari, Le Rire y Le Témoin. Se inspiró en la obra de Démétrios Galanis y en la de los dibujantes que llenaban las páginas de las publicaciones alemanas Jugend y Simplicissimus. Y como aquellas cabeceras devolvían los originales una vez utilizados, Pere Ynglada, dibujante catalán entonces residente en París, le puso en contacto con Feliu Elias (Apa), que en 1908 preparaba la edición de Papitu, para que los republicara allí. Su primera aparición en el semanario fue en el número 2 del 02-12-1908, y continuó hasta mediados de 1910. Por lo que se refiere a los comentarios colocados al pie de los dibujos, muchos eran transformados por la redacción en función de la actualidad barcelonesa (lo mismo que ocurrió cuando, en 1912, Apa se hizo cargo de la dirección artística del semanario L'Esquella de la Torratxa y trajo a éste la obra de Gris). Como en Barcelona la costumbre parisina de devolver los originales una vez publicados resultaba más laxa o inexistente, en nuestros museos y colecciones existen numerosos dibujos de artistas que colaboraron en cabeceras periódicas.

Publicaciones: Blanco y Negro, L’Assiette au Beurre, L’Esquella de la Torratxa, Le Cri de Paris, Le Charivari, Le Rire, Le Témoin, Papitu.