Bibliografía

Conde, Luis:

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Cuadrado, Jesús:

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López Ruiz, José María:

La vida alegre: Historia de las revistas humorísticas, Compañía literaria, Madrid, 1995.

Moreno, Merino; Cuesta, Ismael (il·lustracions):

Pensamiento y acción, Magisterio Español, Madrid, 1962.

Peña Boeuf, Alfonso; Cuesta, Ismael i Manso Rocca, Luis (il·lustracions):

Memorias de un ingeniero político, Estades, Artes Gráficas, Madrid, 1954.

Tubau, Iván:

De Tono a Perich, Publicaciones de la Fundación Juan March/Guadarrama, Madrid, 1973.

VV.AA.:

Humor gráfico español del siglo XX, Biblioteca Básica Salvat, núm. 46, Editorial Salvat/Alianza Editorial, Madrid, 1970.

Ismael Cuesta

Ismael Cuesta, hijo de un fotógrafo muy conocido en la prensa de la época, era el cuarto de cinco hermanos. Nació y murió en la misma casa, en la Puerta del Sol número 13 (hoy, 12) de Madrid. Creció en un ambiente artístico y estudió el bachillerato en el Colegio de San Antón, que quedaba cerca de su casa. Cuando tenía doce años envió unos dibujos a la revista Infancia, que se los publicó y le dedicó una página entera. A los catorce años fue a clases de dibujo con Amadeo González. Precoz en el aprendizaje, al año siguiente ya dibujaba en El Fusil y en el boletín de su escuela, donde se inventó el nombre de Producciones Españolas Ricardo Cuesta. Cuando terminó el bachillerato se quedó en la escuela como profesor de dibujo.

Ingresó en la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando y coincidió en una promoción de nombres que fueron muy conocidos, como Rosa Chacel, Carlos Sáenz de Tejada, Joaquín Valverde, etc. Como profesores tuvo a los pintores Julio Romero de Torres y Joaquín Sorolla.

Mientras estudiaba colaboró con Mundo Gráfico, El Fulminante, Los Comentarios, La Patria, Liberal de Jaén, El Combate y Mundo Nuevo. Era la época de la Primera Guerra Mundial, y dedicó varios dibujos al tema de la guerra.

Cuando dio por terminado el aprendizaje, montó un estudio, en una buhardilla, juntamente con Joaquín Valverde y otros amigos. Participó en el Salón de Humoristas de 1917 y en las siguientes ediciones.

En 1918 presentó una exposición en una tertulia de humoristas que se hacía en el café Lyon d’Or, en la que solía participar. Allí mostró los carteles publicitarios que había hecho para la Agencia Reyes y los dibujos de figurines realizados para la revista teatral El Reinado de Eva. En otra de las tertulias que frecuentaba, en el Café de Pombo, conoció a Ramón Gómez de la Serna, con quien hizo amistad. Una vez terminado el servicio militar en la Brigada Topográfica, fundó el Estudio de Arte Estilo, que quería revolucionar los principios de la publicidad que se hacía entonces. El estudio no tuvo el éxito esperado y desapareció al cabo de un par de años.

Se trasladó a vivir en París por un tiempo, en una pensión de Montparnasse; paso a paso empezó a vender sus dibujos y a ver como aumentaba su cotización. Conoció a Picasso y a Paul Valéry e hizo un dibujo del aviador Lindbergh, que publicó en Argos.

Las muertes del su hermano Amador (1933), con quien estaba muy unido, y de su madre (1937) lo afectaron profundamente. La Guerra Civil la pasó en el Madrid asediado, donde pintó e hizo de representante de las hojas de afeitar Toledo. También hizo dibujos para la CNT (Confederación Nacional del Trabajo) y para el Socorro Rojo. Cuando terminó la guerra, se encontraba prácticamente en la miseria y lo reclamaba la justicia franquista.

El tiempo pasó y todo se normalizó. Acabó casándose con Carlota Fernández de la Cruz y tuvo una única hija, Carlota, que en el futuro también fue escultora y pintora. Fue miembro fundador de la Asociación de Dibujantes Españoles. Colaboró con la revista Astra de principio a fin, con Caza y Pesca, La Moda en España y con el semanario Dígame. También dibujó para las revistas infantiles Flechas y Pelayos y Chicas (1940). Dentro del humor para adultos, hizo la portada del primer número de Cucú, publicación que salió el 16 de abril de 1944, dirigida por su amigo Cristino Soravilla.

Entre 1940 y 1950 dio clases de dibujo y de pintura, colaboró con el diario ABC con dibujos humorísticos. Aficionado a los toros, fundó El Burladero, que solo duró quince números y donde publicó varios dibujos. También colaboró con la revista Juventud, por cuyas páginas pasó, a lo largo de sus quince años de vida, gran parte de la intelectualidad española. Su actividad como dibujante fue reconocida y recibió la Paleta Agromán de 1964. En su obra se pueden seguir cronológicamente las modas y los avances tecnológicos que se produjeron durante buena parte del siglo xx. Sus dibujos eran, generalmente, de gran calidad, y algunos reflejaban situaciones casi cinematográficas. Su gran sentido del humor en la caracterización de los personajes los situaba muchas veces en un contexto real y reconocible. En ciertos dibujos de su producción hay un punto de melancolía.

De 1970 a 1980 hizo dibujos de prensa e ilustraciones de portadas y de interiores de libros de Wenceslao Fernández Flórez y de Julián Cortés Cabanillas. Las portadas eran para las editoriales H.S.R, de Burgos, y para Escelicer y Editorial Espejo, que editaba las populares Diez Minutos y El Europeo. Sus dos últimos dibujos fueron un autorretrato a lápiz y, el día antes de su muerte, un apunte de la enfermera que iba a cuidarlo en su piso de la Puerta del Sol de Madrid.

Publicaciones:

ABC, Argos, Astra, Balalín, Blanco y Negro, Buen Humor, Chicas, Chio, Cucú, Dígame, Don José, Flechas y Pelayos, El Burladero, El Combate, El Europeo, El Fulminante, El Fusil, Humorismo Mundial, Infancia, Juventud, La Esfera, La Patria, Liberal de Jaén, Los Comentarios, Maravillas, Mundo Gráfico, Nuevo Mundo, Pepote, Telediario-Tele Radio.