Isidre Nonell
Bibliografía

Fontbona, Francesc:

Nonell, Gent Nostra, Thor, Barcelona, 1987.

Jardí, Enric; Cadena, Josep Maria:

Nonell, Grandes dibujantes, Editorial Taber, Barcelona, 1970.

Isidre Nonell

Reconocida ya por sus contemporáneos, la importancia de Isidre Nonell dentro de la pintura modernista se acrecienta con los años y es uno de los artistas catalanes de aquella época de mayor prestigio internacional. Existen diversas monografías acerca de su actividad pictórica, pero escasos textos que traten sobre sus colaboraciones gráficas en las publicaciones de su tiempo, las cuales fueron numerosas, sobretodo en Papitu entre los años 1908 y 1911, cuando era ya un pintor de renombre.

El diario La Vanguardia encabeza la lista de cabeceras periódicas que recogieron dibujos de Nonell en sus páginas (1894), al que siguen L'Esquella de la Torratxa (1896), La Campana de Gràcia (1896), Barcelona Cómica (1897), La Vie Moderne (París, 1898), Luz (1898), Quatre Gats (1899), Pèl & Ploma (1902), Catalunya Artística (1902), La Tribuna (1903), La Il·lustració Catalana (1903), La Publicidad (1903 y 1910), Joventut (1904), Forma (1904), Papitu (1908-1911) y El Poble Català (1910).

Integrado en Papitu desde los comienzos de este, Nonell incluso pintó unos lujosos muebles en las paredes de la redacción del semanario, situada en una tienda de la calle de Pelayo de Barcelona, a modo de broma acerca de la modestia de recursos de la iniciativa editorial. Su primer dibujo en la publicación apareció en el número 6 (30-12-1900), al que siguieron otros 51 que finalizaron en el número 113 (25-01-1911), casi un mes antes de su muerte. Sin embargo, aún salieron más dibujos suyos póstumamente en 1911 y 1912, con lo que la suma de éstos, que en gran parte representan personas de condición humilde entre los que abundan gitanos, mendigos y habitantes de barracas, alcanza la cifra de 63.

La muerte de Nonell fue hondamente sentida por sus compañeros de Papitu los cuales, en el número 118 (01-03-1911) del semanario humorístico de 16 páginas, abrieron el editorial diciendo: “La vida, o el que vostès vulguin, té bromes molt pesades. Heus aquí que en la diada de Carnestoltes, quan tothom frueix d’una mica de bogeria, el Papitu surt seriós; quan tots riuen, nosaltres hem de plorar per un company i sortir de dol, quan havíem d’aparèixer com un Arlequí. Avui, doncs, no som nosaltres els que fem broma, sinó la vida, o el que vostès vulguin, la que ens porta aquesta mala broma d’haver de sortir en Carnestoltes endolat el Papitu per la mort del gloriós Isidre Nonell” (“La vida, o lo que ustedes quieran, a veces tiene bromas muy pesadas. Resulta que el día de Carnaval, cuando todo el mundo disfruta de un poco de locura, el Papitu nos sale serio; cuando todos ríen, nosotros tenemos que llorar por un compañero y salir de luto, cuando debíamos aparecer como un arlequín. Hoy, pues, no somos nosotros quienes bromeamos, sino la vida, o lo que ustedes quieran, la que nos trae esta mala broma de sacar el Papitu enlutado un día de Carnaval por la muerte del glorioso Isidre Nonell”). Llenaron una página entera explicando la muerte del artista, y otra más glosando su juventud, publicaron una autocaricatura y ocho dibujos del amigo fallecido, además de un texto literario suyo, y redactaron un epitafio en el que se leía: “Fill del carrer de Sant Pere més baix, ple de carns, de bona mida, rialler, tenint-ne sempre una per dir, va ésser pintor dels bons que hi hagi” (“Hijo de la calle de Sant Pere més baix, entrado en carnes, de buen tamaño, alegre, siempre con una retranca preparada, fue un pintor de los buenos que haya.”).

Publicaciones: La Vanguardia, L'Esquella de la Torratxa, Barcelona Cómica, La Vie Moderne, Luz, Quatre Gats, Pèl & Ploma, Catalunya Artística, La Tribuna, La Il·lustració Catalana, La Publicidad, Joventut, Forma, Papitu, El Poble Català.