Herreros
Bibliografía

Cervantes Saavedra, Miguel de; Herreros (d):

El Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, Edaf, Madrid, 2005.

Cuadrado, Jesús:

Atlas español de la cultura popular: de la historieta y su uso (1873-2000), 2 volúmenes, Ediciones Sin sentido y Fundación Germán Sánchez Ruipérez, Madrid, 2001.

Hernández Cava, Felipe, et al.:

La Codorniz, 1941-1978, Ayuntamiento de Madrid, Madrid, 2011.

Herreros, Enrique:

Principales aventuras de don Quijote, Editora Nacional, Madrid, 1974.

Prieto, Melquíades; Moreiro, Julián (eds):

La codorniz, la revista más audaz para el lector más inteligente. Antología (1941-1978), Edaf, Madrid, 1998.

Tubau, Iván:

El humor gráfico en la prensa del franquismo, Editorial Mitre, Barcelona, 1987.

Vilabella Guardiola, José Manuel:

Los Humoristas, Ediciones Amaika, Barcelona, 1975.

VV.AA.:

La Codorniz. Facsímil, (8 vols.), Agualgara, Madrid, 2001.

VV.AA.:

La Codorniz declara la guerra a Inglaterra, Edaf, Madrid, 1999.

VV.AA.:

Humor gráfico español del siglo XX, Biblioteca Básica Salvat, núm. 46, Editorial Salvat/Alianza Editorial, Madrid, 1970.

Herreros

Fue el alma de las revistas La Ametralladora y La Codorniz. Para esta última realizó la portada de su segundo número y la última antes de su breve etapa final, realizada en 1977. A los doce años ingresó en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, de donde fue expulsado poco después. Se formó de manera autodidacta observando a otros pintores y acudiendo al Museo del Prado. Comenzó haciendo carteles, actividad que desarrolló luego en la productora Filmófono. Después empezó a publicar en revistas como Cosquillas, Muchas Gracias o Buen Humor. Durante la Guerra Civil, en San Sebastián, trabajó primero en La Trinchera y luego en La Ametralladora. Allí contactó con Mihura, quien después se lo llevó a trabajar a La Codorniz, revista con la que colaboró hasta su muerte.

Entre sus series de dibujos ilustró en varias ocasiones El Quijote. Fue habitual cronista gráfico de escenas y rincones de Madrid, con unos dibujos que recuerdan a Goya, Solana o Eduardo Vicente. También fue representante de artistas como Sara Montiel, con la que mantuvo una especial amistad desde los comienzos de la artista. Como humorista gráfico colaboró también en el diario Arriba, La Gaceta Ilustrada y la revista de cine Primer Plano. Su hijo donó al Museo Municipal de Madrid una serie de dibujos con la intención de que una parte de su obra estuviera siempre presente en este museo, que guarda la historia de la ciudad que amó y a la que siempre estuvo unido.

Como director de cine realizó dos películas de regular éxito: María Fernanda la jerezana en 1946 y, un año después, La muralla feliz. Por su físico característico también fue actor en algunas películas como El clavo, El ladrón del Tibidabo o la primera película que hizo Sara Montiel, Empezó en boda.

Asimismo, fue un consumado alpinista. Su compañero y amigo Miguel Gila escribía de él: “estoy convencido de que Enrique Herreros sigue siendo el niño travieso con su lupa y sus pinceles pintando aquellos hombres y mujeres en actitudes ‘obscenas’ y compartiendo con sus travesuras su afición a la montaña, a esa montaña que un día, como una niñera torpe, lo dejó caer de sus brazos, pero que le llora cada mañana”.

Publicaciones: Arriba, Buen Humor, Cosquillas, Gaceta Ilustrada, Humorismo Mundial, La Ametralladora, La Codorniz, La Gaceta Ilustrada, La Trinchera, Medicamenta, Muchas Gracias, Primer Plano.