D'Ivori
Bibliografía

Cadena, Josep Maria; Vélez, Pilar; Castillo, Montserrat:

D'Ivori, la màgia de la il·lustració, Ajuntament de Barcelona, Barcelona, 1997.

Castillo, Montserrat:

Els il·lustradors d’en Patufet. L'excel·lencia del traç, catálogo de la exposición, Fundació Caixa Tarragona, Tarragona, 2004.

Castillo, Montserrat:

Grans il·lustradors catalans del llibre per a infants, BC/ Barcanova, Barcelona, 1997.

Fontbona, Francesc:

"A propòsit de l'exposició homenatge a D'Ivori", Serra d'or, Núm. 198, Barcelona, 1976.

Gassó i Carbonell, Lluís:

50 dibuixants de Catalunya que formaren època (1867-1936), Editorial Glosa, Barcelona, 1981.

Thackeray, W.M (Il·lustracions de D’Ivori, Traducció de Josep Carner):

La Rosa i l’anell, Editorial Mentora, Barcelona, 1930.

D'Ivori

El padre era vidriero artístico y dibujante. En 1905 realizó un ex libris parlante (la marca que representa gráficamente el nombre o apellido del propietario de un libro) muchas veces atribuido equivocadamente al hijo, que tenía entonces sólo quince años de edad. Joan Vila Pujol se formó desde muy joven en la academia Borrell y en el Cercle de Sant Lluc, bajo el maestrazgo del exlibrista Josep Triadó. Sus primeras actividades artísticas fueron dos dibujos humorísticos que publicó en el semanario Papitu (fundado por Feliu Elias Apa el 25 de noviembre de 1908), aparecidos en los números 44 (29/09/1909) y 67 (09/03/1910). Para ellos utilizó el seudónimo Iras, que no volvió a emplear más.

Relacionado con el bibliófilo Ramon Miquel i Planas, realizó y firmó con su nombre las cubiertas y las ilustraciones interiores de los dos volúmenes de Les Rondalles Populars Catalanes (1909) y algunas portadas de la revista La Rondalla del Dijous. Simpatizante de los movimientos catalanistas y de Solidaritat Catalana, se fue a Argentina para ahorrarse el servicio militar obligatorio. En Buenos Aires colaboró en el prestigioso semanario Caras y Caretas. De vuelta a Europa, en 1912, fue corresponsal-dibujante de la revista bonaerense La Semana Universal en París. Se fue a Londres, donde perfeccionó su estilo inspirándose en los ilustradores ingleses. Volvió a Francia, donde el estallido de la Primera Guerra Mundial le impulsó de nuevo hacia Barcelona.

Pálido de piel, acudió a unos baños de mar en verano con unos amigos y uno de ellos comentó que parecía “d'ivori”, forma catalana de referirse al marfil. De allí provino su seudónimo, por el que fue ampliamente conocido. Sus dibujos, pulcros y algo hieráticos, interesaron en publicaciones como D'Ací i D'Allà, En Patufet, Bella Terra, Catalunya Teatral, El Sr. Daixonses i la Sra. Dallonses, El Borinot, Virolet, La Mainada, Plançons y Jordi, entre otras. Tuvo una especial predilección por el mundo de la prensa infantil, entonces en crecimiento como instrumento para la educación de la lengua catalana. También colaboró con las editoriales Muntañola y Salvatella en la ilustración de libros didácticos y se especializó en la realización de orlas y adornos. Además, trabajó para la editorial Salvat, para la que ilustró la Enciclopedia de Iniciación Cultural Universitas, de veinte volúmenes. Igualmente intervino en las capitulares del Diccionari Català Pal·las.

Una de sus obras más importantes, que se conserva en el Museo de Historia de la ciudad de Barcelona, es el llamado Arbre dels Gremis (“árbol de los gremios” en catalán), en el que se representan todos los antiguos gremios medievales catalanes.

D'Ivori alcanzó un notable prestigio como dibujante documentalista e intervino en la Historia Popular de Catalunya de Alfons Roure y en obras de bibliófilo como La Librería, Un libro viejo, La Llegenda del llibreter assassí y Contes de bibliòfil, entre otras.

En sus últimos años creó la editorial Mons Floris con la que editó, por su cuenta, obras caballerescas como Historia de Pierres de Provença y de la gentil Magalona y Clamades y Carmonda, entre otras.

Una faceta poco conocida de Joan Vila, que desarrolló a su regreso de su paso por Buenos Aires, Londres y París, fue la de figurinista. Residió en Madrid y, junto con su buen amigo Francesc Fontanals, creó para Catalina Bárcena y Gregorio Martínez Sierra la escenografía de diversas obras teatrales. Luego, de nuevo en Barcelona, hizo los figurines de diversos ballets de Joan Magriñà. También construyó un teatro de títeres para uno de los barcos de la Compañía Trasatlántica Española, colaboró en la realización de cabalgatas, compuso un nacimiento navideño instalado en el vestíbulo de la que fuera la sala de exhibición cinematográfica barcelonesa Publi-Cinema y coleccionó diversidad de piezas orientales.

La Guerra Civil española y sus consecuencias políticas y culturales apartaron a Joan Vila D'Ivori de su mundo espiritual y le convirtieron en casi un desconocido para las jóvenes generaciones. Su fallecimiento, en un periodo muy difícil de la posguerra, contribuyó a que sus valores como dibujante culto fueran olvidados. Sus hijos se dedicaron también al arte. Jordi Vila Rufas fue un notable retablista y profesor en la Escuela Massana y Francesc Vila Rufas alcanzó un notable éxito como dibujante de humor con el seudónimo Cesc.

Publicaciones: Papitu, Caras y Caretas, La Semana Universal, D'Ací i D'Allà, En Patufet, Bella Terra, Catalunya Teatral, El Sr. Daixonses i la Sra. Dallonses, El Borinot, Virolet, La Mainada, Plançons, Jordi.