Calsina
Bibliografía

Calsina i Garcés, Ramon:

Calsina i els oficis, Museu de la Vida Rural i Fundació Lluís Carulla, L'Espluga de Francolí, 2012.

Jardí, Enric i Calsina, Ramon (fill):

Calsina, Fundació Ramon Calsina, 1990.

Calsina

Nacido en una panadería del barcelonés barrio del Poblenou, Ramon Calsina fue en su niñez aprendiz en el establecimiento familiar. A la vez que realizaba los estudios primarios, repartía el pan a primera hora de la mañana entre la clientela. Persona callada e introspectiva, tenía una gran imaginación y dibujaba historietas fantásticas, extraídas de publicaciones de aventuras gráficas y de carteles de películas pegados en las paredes de las calles que anunciaban la programación de los cines de barrio.

Los padres, convencidos de que no servía para la profesión de panadero (de hecho lo intentó en una época pero pronto desistió), y ante la pasión que demostraba por el dibujo, le matricularon a los trece años en la Academia Baixas, de donde pasó a la Escuela de Bellas Artes (la Llotja). Allí tuvo como maestros a Félix Mestres y Julio García Gutiérrez, afamados pintores en aquella época.

Amigo de un condiscípulo cuyos padres fabricaban vidrieras policromadas, entró de aprendiz en el negocio de éstos y, tras pasar por todas las fases del oficio, se convirtió en un notable ejecutor de elementos traslúcidos para iglesias y otros lugares de culto religioso. Seguía, sin embargo, realizando dibujos de personajes humorísticos y esperpénticos, que tuvo ocasión de mostrar a Josep Costa (Picarol), dibujante principal de los semanarios La Campana de Gràcia y L'Esquella de la Torratxa. Picarol aprobó sus obras y, a finales de 1926, pasó a colaborar en ambas publicaciones. Calsina llamó la atención por lo desgarrador de los asuntos (dibujaba sobre ciegos, mendigos, enfermos…), una novedad dentro del humor gráfico de la época. El editor López Benturas apreció su manera de hacer y le confió la contraportada del número extraordinario 3.000 de La Campana de Gràcia (18/12/1926).

También dibujó para En Patufet y otras revistas catalanas. La pintura, sin embargo, absorbió a Ramon Calsina, por lo que abandonó el dibujo humorístico en los años anteriores a la Guerra Civil española y se dedicó a celebrar exposiciones y a realizar ilustraciones de grandes obras literarias, entre las que sobresalen las que hizo para el Quijote y los relatos de Poe. También llevó a cabo litografías y obras gráficas para la colección Rosa Vera. Su maestría como dibujante fue reconocida con el premio Ynglada-Guillot.

Publicaciones: L’Esquella de la Torratxa, La Campana de Gràcia, En Patufet.