El Be Negre
Bibliografía

Cadena, Josep Maria:

"Revistes i publicacions d’humor en català 1841-1939", Il.lustradors a Catalunya, Nadala Fundació Jaume I, Barcelona, Any XXIX, 1995.

Capdevila, Jaume:

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Capdevila, Jaume:

Muntañola, l'art de viure, l'art de riure, Museu de Granollers, Granollers, 2007.

López Ruiz, José María:

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Solà i Dachs, Lluís:

El Be Negre, Bruguera, Barcelona, 1969.

Solà i Dachs, Lluís:

El Be Negre i els seus homes, Edhasa, Barcelona, 1977.

Solà i Dachs, Lluís:

L'humor català, 3 vols., Bruguera, Barcelona, 1972.

Torrent, Joan; Tasis, Rafael:

Història de la premsa catalana, 2 vol., Bruguera, Barcelona, 1966.

El Be Negre

Con la proclamación de la Segunda Repúbica, en 1931, llegó un inusitado período de libertad para la prensa, lo que provocó la aparición de numerosas iniciativas editoriales. Una de las más exitosas dentro del panorama periodístico catalán fue El Be Negre, un semanario satírico que imitaba en estilo y orientación a la revista francesa Le Canard Enchainé. Su planteamineto renovador, su fresca irreverencia, su irónica desverguenza y la juventud y talento de sus colaboradores lograron que en pocos meses se convirtiese en una publicación de referencia, y su colección, que abarca justamente los cinco años de la segunda república española, resulta hoy un magnífico ejemplo de lo que puede dar de sí la prensa satírica ejercida sin complejos ni cortapisas.

La revista se realizaba en la biblioteca del Ateneu Barcelonés, era editada por López Llausás desde la Librería Catalònia y estaba vinculada al periódico La Publicitat y al partido Acció Catalana. Fustigó a las derechas, a la CEDA y al poder centralista de Madrid, pero también al gobierno catalán de ERC y al terrorismo de algunas organizaciones anarquistas como la FAI. A causa de ello, su director, Josep Maria Planes, un joven periodista, acabó siendo asesinado por los anarquistas de la FAI al inicio de la Guerra Civil. Fustigó también al exiliado ex-rey español, Alfonso XIII, así como a la Iglesia y a los poderes reaccionarios como el ejército y a Lerroux, que llegó a presidir la República.

A causa de sus numerosas campañas atacando y satirizando a diestra y siniestra sufrió múltiples denuncias, amenazas e incluso ataques y agresiones a sus redactores por parte de sus enemigos (es famosa la anécdota de un político que, recurrentemente satirizado en sus páginas, quiso agredir al director de la revista, Josep Maria Planes, pero se equivocó y propinó una paliza a otro tipo que también se llamaba Josep Maria Planes pero que no tenía nada que ver con la revista). En otra ocasión la redacción recibió un aviso de que un grupo de anarquistas se disponía a entrar en la biblioteca para escarmentarles y se parapetaron tras las mesas del Ateneu, pasando la noche en vela. A raíz de tanta agitación, Valentí Castanys, que fue su primer director artístico, abandonó la redacción. Su cargo pasó a manos de Francesc Fontanals, que firmaba Soka.

Contaban con redactores como Angel Ferran, Rossend Llates, Joan Cortès, Just Cabot, Manuel Amat, Carles Sindreu, Josep Maria de Segarra o Eugeni Xammar. El equipo de dibujantes lo formaron Valentí Castanys, Soka, Tísner, Gaston Ry, Passarell, Guasp, Kim (seudónimo de un joven Joaquim Muntañola) y Salvador Mestres, aunque también se publicaron dibujos de Apa, Mosca, Arturo Moreno, Anem, Sanz Lafita y Babel (que realizó la portada de su único almanaque del año 1932).

Además de retratar con mordacidad la actualidad política, también realizó crónicas de estrenos teatrales, libros, películas, exposiciones de pintura y arte o de economía, además de dedicar una sección específica en la que criticaba a la Iglesia, o reproducía y criticaba gazapos publicados en otras publicaciones.

Para el experto Josep Maria Cadena, El Be Negre "es un ejemplo muy catalán de humor culto y de sátira política” y sus secciones "son exponentes de un ingenio bien aguzado”. En realidad, la sátira de El Be Negre constituye un hito en el panorama periodístico catalán a causa de su irreverente ingenio, su mordacidad desbocada y su ironía galopante. Su éxito desbancó a revistas satíricas de larga tradición como L'Esquella de la Torratxa o La Campana de Gràcia, y su recuerdo pervivió durante los años del franquismo, hasta el punto que en 1979 un grupo de jóvenes intelectuales catalanes quiso recuperar la cabecera e intentaron revivir el éxito de aquella publicación emblemática, aunque por problemas con el registro del título se les obligó a titularla Amb potes rosses.

Principales colaboradores: Anem, Apa, Babel, Bon, Castanys, Guasp, Salvador Mestres, Mosca (Joan Cortés), Arturo Moreno, Muntañola, Passarell, Sanz Lafita, Soka, Tisner.